No fue un feriado de relax para el matrimonio Kirchner. Por televisión y vía celular, la Presidenta y el diputado siguieron cada detalle de los actos en Plaza de Mayo, con obsesión, desde la quinta de Olivos.
"Desde Olivos se dio la orden de dejarlos pasar. La Policía tenía la premisa de no reprimir", contó una fuente policial a Clarín. En un principio, desde Madres y Abuelas de Plaza de Mayo se había dicho que no iban a compartir el lugar con partidos antikirchneristas.
Mientras seguía las noticias que llegaban desde la Plaza, donde estuvo la hermana del ex presidente, Alicia Kirchner, el matrimonio recibía en la quinta al ex senador y ex ministro de Economía chileno, Carlos Ominami, que había presenciado el discurso de Cristina en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA), donde actualmente funciona un Museo de la Memoria.

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