Oficialistas opinan que Alperovich se va por cansancio y porque terminó un ciclo

Oficialistas opinan que Alperovich se va por cansancio y porque terminó un ciclo
El reciente anuncio del gobernador de que no irá por una tercera reelección abrió un juego de especulaciones en el justicialismo local. Alperovichistas, massistas y el intendente Amaya creen que en la decisión del mandatario pesaron los tres mandatos que lleva al frente de la Casa de Gobierno

“Pido un mandato más para poder gobernar bien estos cuatro años, porque en política hace falta mantener el poder para poder gobernar”. “Dejo de ser gobernador en un año y ocho meses”. Dos años y una elección legislativa han pasado entre esas dos frases -de octubre de 2011 y enero de este año, respectivamente- del gobernador, José Alperovich. El reciente anuncio de que el máximo representante del oficialismo local no impulsará una nueva reforma de la Constitución Provincial (la última fue en 2006, durante su primera gestión) que lo habilite a una nueva reelección, la tercera, abrió un juego de especulaciones. Además de quién será el “bendecido” como posible remplazante en 2015, surgió otro interrogante ¿Por qué Alperovich cambió de parecer? LA GACETA consultó a miembros del alperovichismo y a referentes de otros espacios justicialistas. Mencionaron el fin de un ciclo, el haber cumplido con sus objetivos, el respeto por la Carta Magna y el cansancio por ocupar un cargo clave como algunos de los detonantes de la decisión.

El paso del tiempo

El legislador Marcelo Caponio, del bloque “Tucumán Crece”, consideró que la dinámica de la política hace prácticamente imposible mantener algunas determinaciones. “Nadie puede hacer futurología a cuatro años. El día a día va llevando a los políticos a tomar decisiones”, explicó.

El apoderado del Frente para la Victoria remarcó que cuando concluya el mandato de Alperovich habrán pasado 12 años: “lo mismo que ocurrirá con la Presidenta. Son períodos en la historia de la Argentina muy largos. Alperovich no habló de reforma de la Constitución desde 2011, tuvo prudencia. Nunca dio el mensaje de que existía la posibilidad cierta”, añadió. Para poder obtener una candidatura más, sin embargo, era necesaria una modificación en el texto constitucional. Opinó sobre el posible sucesor y consideró que el intendente Domingo Amaya, tal como dijo Alperovich, sería un buen postulante. Pero agregó que varios exponentes reúnen condiciones para serlo: “hay muchos dentro del PJ, como el diputado Osvaldo Jaldo, la senadora Beatriz Rojkés o el ministro de Salud de la Nación, Juan Manzur. Lo que tiene el peronismo son dirigentes capacitados de primer nivel para acceder a cualquier cargo”.

Para el parlamentario Guillermo Gassenbauer, del mismo bloque, no fue una sorpresa que Alperovich se “bajara” de 2015. “Lo viene diciendo desde hace tiempo, cumplirá el mandato de la Constitución. Se termina un ciclo en Tucumán, 12 años en los que se recuperaron muchas cosas, como el orgullo de ser tucumanos”, remarcó. Apuntó al agotamiento como otro de los determinantes: “es un ser humano y puede estar cansado después de 12 años. Es un cargo muy estresante, con muchas presiones; como tiene sus gratificaciones tiene sus cosas malas. Me parece que 12 años es bastante tiempo”, argumentó el legislador, uno de los más cercanos al mandatario.

Justificó el cambio en objetivos cumplidos: “se siente satisfecho con la gestión y decidió que hasta aquí llegaba”. Coincidió con Caponio al señalar a Jaldo y Manzur como otros dirigentes “en condiciones de gobernar”.

El intendente Amaya también opinó que, como político, Alperovich puede estar cansado. “Como dirigente, cuando uno llega a cierta cantidad de mandato puede tener una cuestión de cansancio. La verdad que no puedo pensar ni hablar por él. Pero la política es dinámica y puede ir cambiando”, opinó el jefe municipal, uno de los mencionados para disputar la sucesión en 2015.

El legislador Gerónimo Vargas Aignasse, el principal representante del massismo local, interpretó la decisión de Alperovich como una “manifestación de madurez”. “En Argentina está demostrado que la alternancia del poder es piedra fundamental de la democracia”, calificó. Afirmó que “no se pueden reformar más constituciones para alargar mandatos”. Admitió que a Tucumán le “vendrá bien” otro gobernador, intendentes y legisladores. “Alperovich es consciente de que la política tiene ciclos. No significa que no siga en política. Los cargos ejecutivos tienen ciclos biológicos y este termina”, concluyó.

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