Ofensiva chavista para neutralizar las denuncias del ex juez Aponte

Caracas fustigó a Washington y pidió a Interpol el arresto del ex magistrado que huyó a EE.UU.
"Un secreto a voces." El diputado Alfonso Marquina necesitó sólo cuatro palabras para explicar a su país que para la oposición no fue sorpresivo el escándalo destapado por el ex juez chavista Eladio Aponte , que, tras huir a Estados Unidos esta semana, hizo explosivas declaraciones sobre la corrupción del gobierno bolivariano.

La implicación de altos cargos del oficialismo en el narcotráfico y la utilización del Poder Judicial como ariete contra rivales políticos se conocían desde hace años en Caracas.

Pero la importancia de las denuncias proferidas ahora viene marcada precisamente por el denunciante: un juez estrella del oficialismo que participó directamente en varios de los amaños legales, según sus propias palabras. El gobierno, en ausencia del presidente Hugo Chávez, cargó ayer directamente contra su antiguo correligionario y también contra Estados Unidos para contrarrestar el efecto bomba de la huida de Aponte.

El vicepresidente Elías Jaua retó a Washington y dijo que "Estados Unidos debe decirle al mundo si es un gobierno protector de terroristas, ladrones y bandidos", al tiempo que aprovechó para denunciar públicamente un "plan de la derecha" para llevar a su país a "una crisis política, económica, moral y de justicia".

En tanto, la fiscalía venezolana solicitó ayer a Interpol que detenga y devuelva al país al ex juez del Tribunal Supremo, que huyó a Costa Rica y, desde allí, a Estados Unidos, tras un posible pacto con la agencia antidrogas norteamericana (DEA).

Una huida que sus antiguos compañeros, como Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional, ahora le echan en cara, cuando nada hicieron para impedirla. "Tuvo la oportunidad de pararse ante la Asamblea y decir todo lo que tenía que decir, pero no tuvo ni la fuerza ni el coraje", dijo Cabello.

Las autoridades venezolanas también congelaron las cuentas bancarias del antiguo fiscal militar.

Los efectos colaterales son múltiples y alcanzan también a la oposición. "Incluso nuestro abanderado Henrique Capriles fue víctima de lo que señaló Aponte, que no es más que la subordinación absoluta del Poder Judicial y de los demás poderes públicos", denunció Marquina.

Capriles, que permaneció varios meses en prisión tras ser acusado de asaltar la embajada cubana durante el golpe de Estado de 2002, no desaprovechó la coyuntura para atacar duramente a su rival en las próximas elecciones del 7 de octubre: "El primer responsable en todo país es el presidente de la república".

El candidato opositor, que apostó por un discurso alejado del radicalismo de los que lo precedieron, esta vez sí embistió contra la corrupción destapada por Aponte. "Los venezolanos presenciamos una pelea entre corruptos que están sacando los trapos al sol. Ellos mismos se están poniendo en entredicho, manipulando al pueblo, comprando y vendiendo sentencias, fregando al que piensa distinto", dijo.

"Hemos visto a un ex magistrado que hasta hace nada era una ficha importante del gobierno central haciendo unas declaraciones que aún no sabemos si son peores o lo son las respuestas de los voceros del Estado", insistió el gobernador de Miranda, una de las tantas víctimas de Aponte y de sus artimañas.

El escándalo acapara todas las conversaciones en Venezuela. Laureano Márquez, una de las plumas más sarcásticas del país, escribió ayer con sorna: "Lo curioso de nuestro país es que aquí uno se puede morir de un atraco, de falta de asistencia hospitalaria, de un accidente por el pésimo estado de la vialidad, pero nunca de aburrimiento".

Márquez olvidó otra forma de morir cada día más habitual en Venezuela: el sicariato. El general Wilmer Moreno, compañero de armas y de intentos de golpe de Estado de los militares de Chávez, murió anteanoche de siete balazos. Unas personas se le acercaron, le preguntaron el nombre y lo ejecutaron.

Moreno llegó a ejercer como subdirector de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM), una institución que también fue señalada en las revelaciones de Aponte. Las últimas cinco entradas escritas en su blog llevaban el mismo título: "La conspiración"..

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