La apoderada de William Mayer aseguró que su representado nada tiene que ver con inconvenientes generados recientemente en otras obras en construcción. Y lo desligó de una denuncia mediática del Intendente capitalino por una rebaja de una sustanciosa multa.
El pasado 7 de enero, época publicó una entrevista realizada con el Intendente capitalino. En ella, Ríos dijo: “En poco tiempo vamos a estar haciendo una presentación por una multa que fue planteada por Obras Particulares por la construcción de dos pisos de más por parte de los mismos responsables de la construcción de la obra por San Martín al 600 a través de la estructura de un fideicomiso. Obras Particulares consideró la multa de acuerdo al código vigente que alcanzaba alrededor de 1.300.000 pesos y una juez de Faltas la bajó a 726 pesos”.
La afirmación de Ríos se produjo días después del desprendimiento de mampostería del último piso de un edificio ubicado en Moreno al 854 y poco más de un mes de que en Paraguay al 200 se registrara el derrumbe parcial de otra construcción. En el texto periodístico se recordó, además, el accidente de marzo de 2012 en el que fallecieran ocho obreros.
Respecto a las declaraciones del Intendente y la nota de época, Piragine Niveiro de Rinesi afirmó que “son cuatro obras totalmente diferentes entre sí” y que en el texto periodístico no está especificado si alguna de ellas tiene relación con la mencionada multa.
“El edificio de San Martín al 600 nada tiene que ver con alguno de los otros tres que se analizan”, señaló y luego agregó documentación para avalar su afirmación. En primer lugar dijo que la obra finalizada y que fuera objeto de la supuesta multa que se debate públicamente, su titular es la firma “La Angélica SRL”.
Agregó que el edificio “Altos de Moreno” (del cual cayó la mampostería) concluyó hace 40 meses, estuvo a cargo de la firma CARVIC SRL y fue recepcionado de conformidad por sus propietarios.
“Fue entregado a un consorcio de copropietarios que es el que debe realizar el mantenimiento. Hubo un desprendimiento de revoque y ello es responsabilidad de los consorcistas”, apuntó al respecto.
Sobre la construcción que cayó parcialmente en calle Paraguay al 200, dijo que conoció el hecho exclusivamente por los medios de comunicación y afirmó enfáticamente que “no pertenece a William Mayer ni al fideicomiso ni a empresa alguna relacionada con la familia de mi cliente”.
“Es necesario aclarar que las cuatro obras a la que hace referencia la nota son ejecutadas por empresas diferentes y dirigidas por profesionales independientes que no se hallaban ni se encuentran inhabilitados para ejercer sus respectivas actividades”, apuntó Piragine Niveiro de Rinesi.
“Y expresamente en cuanto se refiere a la construcción del edificio sito en San Martín 652 se debe tener en cuenta que lo ocurrido el 22 de marzo de 2012 fue un accidente, conforme surge de las pruebas aportadas en la causa”, aseveró. Instantes después apuntó que “la obra estaba tercerizada, los obreros fallecidos se hallaban registrados legalmente y contaban con los seguros obligatorios. Y no eran empleados del Fideicomiso ni de William Mayer”.
En la charla con época, solicitó que al analizar o informar sobre algún accidente en una obra en construcción “no se mezclen los tantos”. “Que la empresa que sea responsable, aclare su situación. Pero no es justo que cada vez que hay un problema se recuerde al fideicomiso de la calle San Martín. No es leal. Es un tema muy sensible en la opinión pública porque hay mucha gente afectada. No solo los allegados a los fallecidos. También están los profesionales afectados, los funcionarios que a mi criterio ligaron (SIC) porque estaban allí, y las familias de los empresarios. Se causa perjuicio innecesariamente”, evaluó.
Al respecto comentó que el edificio de la calle San Martín “está en perfectas condiciones para la continuidad de la construcción, no tiene ni un problema, los cálculos están perfectos”.
Sobre el particular, dijo que a fines del año pasado el Consejo Profesional emitió un certificado en el que se aprobaron todos los cálculos y planos.
“El momento de la continuidad de las obras es una decisión empresarial que la evalúa en el marco de la prudencia. Pero no hay impedimento judicial. Tiene todas las pericias realizadas, y cuenta con la totalidad de los informes técnicos”, apuntó.
Por último, evaluó que no se debe generar temor en la población. Y que los problemas que pudieran surgir se solucionan con el diálogo entre las partes. “Esa es la forma de crecer”, concluyó.

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