Dicen que existen más de 60 niños en el asentamiento donde se instalaron unas 20 familias el viernes. Aseguran que pretenden negociar el pago en cuotas de los lotes.
Estaba previsto que el lunes tomaran contacto con funcionarios de la Subsecretaría de Derechos Humanos. “Todavía nadie se acercó, sólo vinieron algunos medios de prensa. Acá estamos preocupados porque estuvimos contabilizando y hay 63 criaturas, entre ellos bebés que están con problemas respiratorios”, dijo a época Adrián, una de las personas que se encuentran en el espacio.
Comentó que tomó la decisión de ocupar el terreno por sus hermanas que viven en condiciones de hacinamiento en cercanías al río.
Señaló además que sienten la presión de la Policía que patrulla la zona y los instan a abandonar la ocupación. “Ahora se está acercando la camioneta policial, vienen a amenazar”, dijo el hombre a este diario.
En ese contexto apuntó que los allí asentados están dispuestos a entablar diálogo con los propietarios de las tierras. “(El inmueble) está a nombre de Piccio. Nosotros queremos que sepa que estamos dispuestos a negociar el pago en cuotas de las tierras. Como anteriormente le dije, acá hay empleadas domésticas, malloneros que pueden pagar cuotas, que estén dentro de lo accesible”, mencionó.
Asimismo resaltó que no hay intenciones de entrar en una situación de violencia con los propietarios. “Queremos que se acerquen a dialogar. No es nuestra intención pegarles ni hacerles daño. Solo queremos llegar a un arreglo”, sostuvo.
Se trata de una nueva ocupación en la ciudad Capital, según datos oficiales, la número 34. Desde el año pasado la provincia lleva a cabo un plan de regularización dominial, pero destinado a los asentamientos de vieja data con más de 20 años de ocupación.
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