Los ocupantes se resisten a abandonar los predios tomados

Permanecen usurpados terrenos en Villa Lugano, Retiro y Quilmes; el gobierno local teme que los grupos se afinquen definitivamente; vecinos del Club Albariño anunciaron otra marcha para esta tarde
Las usurpaciones de tierras en distintas zonas de la Capital y el conurbano persisten bajo un clima de tensión permanente y pese al reclamo de los vecinos que buscan normalizar la situación en Villa Lugano, Retiro y Quilmes.

Luego de una jornada que incluyó peleas y heridos, los ocupantes del Club Albariño continuaban esta mañana con el ingreso de materiales en ese predio de Villa Lugano para seguir con la construcción de casillas, mientras la Policía Metropolitana se sumaba al operativo preventivo de la Federal en uno de los accesos al terreno.

En tanto, vecinos de la zona avanzaban con la organización de una nueva marcha en repudio de la toma para las 18 en las inmediaciones del lugar, seguida de otro bloqueo de tránsito en la autopista Dellepiane.

Anoche, quemaron neumáticos y arrojaron piedras contra la Policía Federal, que montó un cordón para evitar que los manifestantes se acercaran al Club Albariño, ocupado por familias que reclaman viviendas.

Los vecinos se movilizaron frente al terreno tomado para pedir el inmediato desalojo. Cerca de las 20 volvieron a incendiar neumáticos sobre la avenida Argentina ante la presencia de los efectivos de la Policía Federal que impedían la llegada de los vecinos a la zona usurpada. Allí denunciaron que los ocupantes del predio ya habpian comenzado a ingresar materiales de construcción para levantar viviendas.

En tanto, el conflicto tampoco cede en el barrio de Retiro, donde continúa la toma de un predio de 5 hectáreas, pertenecientes a la Administración de Infraestructura Ferroviaria (ADIF), situado entre el ingreso de la villa 31 y la avenida Ramos Mejía.

La continuidad de esa toma hizo que desde el gobierno de la ciudad se alertara que, si no se retira a los ocupantes ilegales en pocos días, la usurpación podría tornarse definitiva.

Finalmente, los ochos terrenos de Quilmes ocupados permanecían hasta hoy en iguales condiciones, aunque con edificaciones provisionales, de modo de poder resistir los fuertes vientos que azotaron ayer esa zona.

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