En ocho meses, la canasta de alimentos tucumana trepó hasta los 860 pesos

Este fue el guarismo registrado durante agosto en los principales centros de compra de la capital. Incremento del 1,41% en relación a julio. Diferencias con el INDEC.
Lo que parecía comenzar a convertirse en una increíble tendencia favorable para los consumidores y ciudadanos que diariamente exprimen sus bolsillos al máximo en pos de abastecerse de los insumos indispensables para mantener un acorde nivel de vida, dio de bruces el mes pasado contra una acuciante realidad disimulada y camuflada en demasía por discursos oficiales.

Es que luego de dos meses consecutivos (junio y julio) en los que la Canasta Básica de Alimentos tucumana sufriera un descenso en su valor, durante agosto (para algunos "época de pestes") se retomaron los síntomas de una alergia que poco a poco amenaza en convertirse en una epidemia de precios inestables.

De esta forma, en el último mes, la CBA local tuvo un importante repunte en su valoración establecido en el orden del 1,41 por ciento respecto a julio, por lo que en el transcurso de los ocho meses en lo que va del año el ascenso de precios que demarca la línea de indigencia se ubicó en el 23,26 por ciento. Esto surge de la comparación promedio entre los valores registrados a principios de año (698,46 pesos) y los correspondientes a la última ponderación efectuada (860,93 pesos).

Cabe recordar que estos niveles monetarios son codificados por EL SIGLO mediante el relevamiento que realiza mes a mes en los principales centros de compras de la Capital, en los cuales recaba los datos de aquellos 25 productos de primera necesidad que son cuantificados de acuerdo al consumo calórico que representa una familia tipo compuesta por cuatro personas (ver cuadro). Así, mientras que en julio la canasta se ubicó en los 848,97 pesos, 30 días después el mismo conjunto de productos llegó a los mencionados 860,93 pesos, un ascenso en el orden de los 11,96 pesos.

Ahora bien, como ya no es de sorprender, las diferencias de parámetros con la información provista por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INDEC) continúan siendo considerables, ya que según el organismo que preside el polémico secretario de comercio de la gestión K, Guillermo Moreno, durante agosto, la CBA (correspondiente a la familia tipo analizada) solamente se ubicó en los 545,63 pesos, guarismo que traducido a diferencia porcentual resulta un 36,62 por ciento inferior a lo que enmarca la realidad de nuestra provincia.

Si la diagramación en la divergencia es traducida a esquema monetario se está hablando de un desfasaje cercano a los 315,30 pesos entre lo señalado por el Instituto y la información provista por este medio.

En el sube y baja

Cabe resaltar algunas particularidades al momento de analizar los niveles de precios que se manifestaron en los supermercados locales. De los 25 productos a considerar, 11 tuvieron un incremento en sus valores, solamente cinco registraron un descenso mientras que nueve no sufrieron oscilación alguna en la comparación mensual.

De ello surge que entre los artículos afectados por el alza monetaria se encuentran: el café (+ 28,89 por ciento); harina de maíz -polenta- (+ 27,33); las frutas (+ 22,72 por ciento); el arroz (+ 10,6); el azúcar (5,42 por ciento).

En tanto, el descenso de precios se demarcó de manera significativa sólo en los siguientes alimentos: Hortalizas (- 16,87 por ciento) y los fideos (- 14,49 por ciento). En el resto de los insumos valuados la diferencia en la reducción de valor que se corroboró fue mínima expresada en pocos centavos.

Lo que vale destacar es el contraste que se produjo en las ponderaciones que resultaron de la comparación entre las frutas y hortalizas (alimentos cuyos precios se encuentran altamente condicionados por factores brindados por la estacionalidad) que de manera divergente respondieron a las fluctuaciones dinerarias. Mientras las frutas repuntaron fuertemente, las verduras tendieron hacia una disminución un tanto más módica en su precio durante el período consignado.

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