Obtener el carnet de conductor una odisea que incluye malos tratos y colas interminables

Obtener el carnet de conductor una odisea que incluye malos tratos y colas interminables
Está bien que el acceso al carnet de conductor cumpla con todos los requisitos que aseguren que el que obtiene el mismo este en condiciones de cumplir con responsabilidad y la habilidad necesaria en la vía pública su desempeño.
Ahora, de ahí a incluir en el proceso un tratamiento grosero por parte de los empleados de la Municipalidad de Corrientes, periodos de espera larguísimos para lograr avanzar en un trámite y soportar hasta el hartazgo la propaganda del Intendente y del Kirchnerismo, convierten a este trámite en una verdadera travesía de terror y que atenta contra la paciencia y exceden los límites de la tolerancia que un ser humano normal pueden ostentar.

La Municipalidad de Corrientes que se vale de todos los medios que la Nación puede aportar para hacer política en su favor y hacer aparecer que es eficiente en su gestión, o queriendo demostrar o confundir que el acceso a planes que son para todos se obtiene porque el Intendente “Camau” Espínola gestiona bien, cuando la realidad indica que se vale de una grosera política de discriminación, que perjudica a toda la provincia de Corrientes, y solo logra servicios que pagamos todos y deben estar al servicio de todos, sin ningún gestor de por medio.

La Ley Nacional de Transito que demanda la adhesión de los Municipios de todo el país a la misma, con el objeto de unificar el control y mejorar la calidad del comportamiento de los argentinos en la vía pública, cuyas malas costumbres producen por año más muertes que cualquier guerra, le vino de perillas al intendente capitalino, que instaló con el apoyo de Vialidad Nacional un sistema bastante restrictivo para las obtención de el carnet de conductor y promocionado como de gran efectividad en su instrumentación.

Claro, pero para obtener éste además de mostrar sapiencia y conocimiento para conducir un vehículo en la vía pública, hay que tener por sobre todo tolerancia, paciencia, mucha diríamos, porque el trámite que se inicia en las oficinas de Seguridad Vial situadas por Avenida Centenario y concluye en la Dirección de Tránsito de avenida Artigas, se ha instrumentado como un viaje a los “Juegos del Miedo”, primero hay que esperar horas para que el personal se le ocurra recibir el inicio del trámite que incluye la entrega de una Ficha expendida por la Agencia Nacional de Seguridad Vial con un costo de 60 pesos, el documento nacional de identidad, eh aquí, que se produce el primer obstáculo, los que reciben estos instrumentos, no quieren tomar como validos los Documentos Nacionales de color celeste tipo carnet, aunque ellos sirven para votar y cualquier otro trámite, así que a pesar de lo que dijo el ministro del interior Florencio Randazzo cuando presentó este revolucionario documento, uno se tiene que volver a su casa, por la intransigencia al respecto de los agentes encargados de esta faceta administrativa. De superar este paso, tienen que tolerar otras horas de espera para que le respondan cuando será el turno para realizar el curso, que siempre le dan para luego de seis o diez días, en el medio de todo esto hay que soportar la insistente y abrumadora publicidad del Intendente que promociona una de sus propuestas de compaña matizadas con algunas de esas “constructivas” publicidades del Gobierno Nacional.

Cuando se logra superar esta maraña de malos tratos y espera, llega el turno del Curso de manejo, donde se brinda información sobre como desenvolverse con corrección en la vía pública y respecto de las normas que rigen la circulación en todos los ámbitos, como ser calles, avenidas, autopistas etc. con instructores que dan la sensación de ser idóneos, pero nuevamente y hasta el hartazgo hay que tolerar y soportar que todo esto es gracias al Municipio y al Gobierno Nacional, porque son muy buenos y nos quieren ayudar a todos, y nos lo dicen cada cinco minutos. Basta, esto ya es demasiado, llega un momento en que muchos quieren decir agarren su carnet y …., no hace falta más.

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