Obras descontroladas y quejas

Obras descontroladas y quejas
Tras la recorrida realizada en Villa Alcira por el Defensor del Pueblo bonaerense y una pormenorizada investigación, habría elementos para frenar las construcciones clandestinas

Ante la falta de respuestas de las autoridades, tal como informó Diario EL SOL, el defensor del Pueblo de la Provincia, Carlos Bonicatto, ha tomado cartas en el asunto y contaría con elementos para avanzar en acciones en contra del polémico megaemprendimiento Nuevo Quilmes.

Las obras realizadas por el country convirtieron a Villa Alcira en un pozo que día tras día se hunde más, ya que los terrenos de Nuevo Quilmes fueron elevados dos metros. Esto no hizo más que sumar problemas a la situación que vienen sufriendo los vecinos.

A esto se le agrega el taponamiento con basura urbana de un tubo ubicado por debajo de la calle Lomas de Zamora. Esto produce el anegamiento de las ca-lles y éstas permanecen así por varios días debido a que el agua no tiene a donde desagotar. Villa Alcira es más bajo que la costa de Bernal, y además recibe agua de calles arriba, esto lo ubica en una situación muy vulnerable.

A través de la sociedad de fomento de la zona, los vecinos se manifestaron en contra del proyecto desde sus inicios. Ante cada pronóstico de lluvia corre el fantasma de la inundación, y los vecinos no encuentran respuesta de parte del municipio. No solo la lluvia los mantiene despiertos sino, también los problemas de napas que siempre sufrieron.

Ante este panorama acudieron a la Defensoría del Pueblo bonaerense que ha decidido investigar a Nuevo Quilmes, reviendo las autorizaciones recibidas y los informes, por ejemplo, de la Autoridad del A-gua que calificaron a las obras, en su momento, como clandestinas. Nuevo Quilmes tiene una extensión de 100 hectáreas y esta valuado en 25 millones de dólares. Fue realizado por los hermanos Claudio y Gustavo Grasso y por Nicolás Caputo, todos allegados al jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri. Esto debe haber jugado a su favor en la aprobación de las autorizaciones necesarias para iniciar el proyecto.

Estas cuestiones también serían tomadas en cuenta por Bonicatto más una serie de denuncias que impulsarían una presentación que pondría bajo un signo de interrogación el futuro de las cuestionadas obras. De ahora en adelante los lugareños deberán seguir aguardando a pesar de la preocupación como continúa una nueva batalla con el cuestionado country sito en una zona tradicional del distrito que desde hace algunos años está sufriendo la impunidad e indiferencia de los responsables del emprendimiento comercial que no los considera.

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