Obama redobla la presión para aprobar su reforma de salud

Obama redobla la presión para aprobar su reforma de salud
Ya habló con más de 40 legisladores para pedirles que apoyen el proyecto del gobierno
WASHINGTON.- Consciente de que la votación de mañana en la Cámara baja será crucial para lo que resta de su mandato, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, pidió ayer a los legisladores demócratas que dieran su apoyo al proyecto de reforma del sistema de salud auspiciado por el gobierno

"Una lucha que ha durado un siglo culminará en una votación histórica", dijo Obama, en un acto político en favor de la iniciativa, el cuarto en diez días, que se realizó ayer en la Universidad George Mason en Fairfax (Virginia), en las cercanías de Washington. El mandatario advirtió que si la votación fracasa, "la industria aseguradora seguirá haciendo de las suyas sin control".

"Una lucha agresiva por lo que es justo es el deporte más noble que hay en el mundo", dijo Obama.

Si es aprobado, el proyecto dará cobertura a 32 millones de estadounidenses que, en la actualidad, carecen de seguro médico. Se trata de una iniciativa central para el mandatario, cuya popularidad resultó golpeada por el alto desempleo y la demora en lograr una recuperación económica sostenida tras la crisis financiera.

En opinión de Obama, la reforma evitará abusos de las compañías de seguros, al prohibirles negar la cobertura a las personas con dolencias preexistentes y cesar la cobertura cuando se enferma una persona.

Además, permitirá que los hijos queden incluidos en la póliza de sus padres hasta que cumplan 25 años.

"Es un debate que no sólo se refiere al costo de nuestro sistema sanitario, sino también al carácter de nuestro país, acerca de si podemos afrontar los desafíos de nuestra época y si seguimos siendo un país que da a sus ciudadanos la oportunidad de ver sus sueños cumplidos", sostuvo.

Pese al optimismo de Obama, el resultado de esa votación es aún incierto, ya que la mayoría demócrata reconoce que todavía no cuenta con los 216 votos en esa cámara necesarios para aprobar el proyecto de ley. Por eso, según fuentes de la Casa Blanca, el mandatario habló con más de 40 legisladores desde el jueves para pedirles su apoyo.

Costo elevado

La reforma ha contado con la cerrada oposición de los republicanos y de algunos demócratas por su elevado costo: casi 3000 millones de dólares en una década.

Los críticos del proyecto temen que aumente el déficit y obligue a subir los impuestos justo cuando Estados Unidos aún no terminó de recuperarse de la peor crisis de su historia desde la década del 30.

"Vamos a seguir trabajando juntos y hacer todo lo que podamos para asegurarnos de que esta medida no sea aprobada nunca", dijo el líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner.

Otros, de creencias católicas, reclaman que la reforma prohíba el uso de fondos federales para practicar abortos, mientras que congresistas liberales, en cambio, critican que la iniciativa no provea un sistema sanitario público.

Sin embargo, en los últimos días varios congresistas que hasta ahora habían expresado su oposición se han pronunciado en favor de la reforma. El líder de la mayoría demócrata en la Cámara de Representantes, Steny Hoyer, afirmó que su partido contará con los sufragios suficientes para sacar adelante la iniciativa.

Obama anunció anteayer que aplazaba tres meses una gira por Guam, Indonesia y Australia, que debía haber comenzado inicialmente esta semana y que ya había pospuesto hasta el domingo para poder estar presente en el tramo final de la aprobación de la reforma.

Comentá la nota