Obama reclamó a Hu más libertades

En respuesta, el líder chino admitió que si bien su país ha dado enormes pasos en materia de derechos humanos, aún debe progresar

WASHINGTON.- En el marco de la histórica visita oficial del presidente chino, Hu Jintao, a Estados Unidos, el mandatario Barack Obama aprovechó ayer su discurso de bienvenida para abordar de lleno el espinoso tema de los derechos humanos e instar a Pekín a respetar las libertades fundamentales.

En respuesta, Hu reconoció que si bien China ha hecho "enormes avances" en la materia, aún queda un largo camino por recorrer. Pero rápidamente acotó que Pekín sólo debatirá el tema en un "marco de respeto mutuo y no injerencia".

La visita de Hu a Estados Unidos ha sido calificada por analistas como el viaje más significativo de un líder chino al país desde el de Deng Xiaoping, en 1979. Ocurre en momentos en que China acecha a Estados Unidos como primera potencia económica mundial.

Al recibir al líder chino con todos los honores y una fastuosa ceremonia de bienvenida en los jardines de la Casa Blanca, Obama expresó: "La historia demuestra que las sociedades son más armoniosas, las naciones más prósperas y el mundo más justo cuando se protegen los derechos y responsabilidades de todas las naciones y todos los pueblos, incluidos los derechos universales de cada ser humano".

Hu se limitó en esta ceremonia a señalar que la relación entre ambas potencias debe basarse en el respeto mutuo" y la aceptación de "las prioridades principales" de cada país. Horas más tarde, sin embargo, durante una conferencia de prensa conjunta con Obama, que tuvo lugar al término de una reunión de dos horas en el Salón Oval, Hu aseguró que China "siempre ha estado comprometida" en la protección de los derechos humanos.

"China reconoce y también respeta la universalidad de los derechos humanos, pero es necesario tener en cuenta las diferentes circunstancias de los países", afirmó Hu, cuya anterior visita a Estados Unidos, en 2006, se vio trastornada por torpezas protocolares.

"China -explicó- es un país en desarrollo con una gran población y también un país en desarrollo en una crucial etapa de reformas. Pero continuaremos con el esfuerzo por seguir mejorando la vida de los chinos y promover la democracia y el Estado de Derecho."

Según confió un alto funcionario norteamericano, los dos líderes más influyentes del mundo hablaron, en privado, en el Salón Oval, sobre el caso del disidente detenido y último premio Nobel de la Paz, Liu Xiaobo, tema de fuertes roces con Washington el año pasado.

Previamente, Obama había reiterado su llamamiento a que China respetara los derechos humanos universales e instado al gobierno en Pekín a dialogar con el Dalai Lama, líder espiritual de los tibetanos, "para resolver las diferencias sobre la preservación de la identidad religiosa del pueblo tibetano".

La agenda comercial

Además de abordar el tema de los derechos humanos, Obama y Hu dedicaron buena parte de su reunión a analizar sus otros numerosos desacuerdos, como la cotización del yuan, la ingente relación económica entre ambos países y la situación en la península coreana.

En relación con la moneda china, Obama subrayó durante la rueda de prensa que ésta "permanece subvaluada y deber ser reajustada" para evitar que Pekín se beneficie de una "ventaja injusta" en los mercados internacionales.

Estados Unidos acusa desde hace años a China de utilizar su yuan subvaluado para alentar sus exportaciones, lo que perjudica su crecimiento y mercado laboral. Además, si bien China es el principal socio comercial de Estados Unidos, el déficit norteamericano en esa balanza de intercambio alcanza actualmente los 270.000 millones de dólares.

En una carta enviada anteayer a Obama, 84 legisladores demócratas y republicanos de la Cámara de Representantes le habían pedido al presidente que presionara a su homólogo chino para que rectificara las violaciones comerciales de Pekín, incluida la manipulación de su divisa, porque "la paciencia se agota".

"Necesitamos que el presidente defienda a los trabajadores y negocios estadounidenses", rezaba la carta.

En cuanto al desequilibrado balance comercial entre los dos países, Obama recordó que si bien ambas potencias compiten en algunas áreas, pueden "cooperar en otras", y en tal sentido abogó por "aprovechar esas posibilidades juntos".

"Queremos venderles de todo", agregó Obama a su invitado en tono humorístico. La Casa Blanca, de hecho, informó ayer que China cerró 70 acuerdos con Estados Unidos para comprar bienes del país por más de 45.000 millones de dólares, incluido un contrato con Boeing para comprar 200 aviones por 19.000 millones de dólares. Según el comunicado, el acuerdo ayudará a crear unos 235.000 empleos en Estados Unidos.

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