Obama, con récord de popularidad

El 60% de los norteamericanos respalda su gestión; también crece la aprobación del gobierno en el manejo económico, su punto débil

WASHINGTON.- Diez días después, la tendencia no sólo se mantiene, sino que se amplía.

Varias encuestas muestran que, tras haber dado la orden que terminó con la vida de Osama ben Laden, la popularidad del presidente Barack Obama no sólo logra niveles jamás alcanzados en los dos últimos años, sino que da señales de extenderse a territorios tan frustrantes para su gestión como el de la economía.

"Es el milagro de Osama", ironizaba ayer la cadena Fox, en un intento de poner en duda el alcance de un fenómeno que, al menos, en este momento, convierte al demócrata en el más firme candidato para las elecciones del año próximo, muy por delante de cualquier aspirante republicano.

Un sondeo de la encuestadora GfK le otorgó el 60% de aprobación, el nivel más alto de los últimos dos años.

La buena noticia para el presidente llega con el nada despreciable añadido de que, de acuerdo con el mismo estudio, más de la mitad de los norteamericanos consideran que "merece la reelección", posibilidad que, antes de que Osama cayera acribillado, estaba mucho más en duda.

Es difícil encontrar en la historia reciente un caso similar, en que la muerte de un solo hombre haya generado una respuesta con semejante carga de expectativa para el futuro. Pero eso es lo que está ocurriendo en este país con la muerte del terrorista más buscado.

El punto más llamativo es que el 34% de los consultados dijo aprobar su gestión económica. El dato es más bien decepcionante para la Casa Blanca, pero tiene como alentador el hecho de que, por primera vez en muchos meses, sube la expectativa hacia el manejo presidencial en ese rubro, uno de los más bajos de su gestión.

Viento de cola

Posiblemente en semejante viento de cola estribe parte de la hiperactividad que se le ha visto al presidente en los últimos días, en que se lanzó de lleno con iniciativas en varios frentes simultáneos.

En cuestión de días, la Casa Blanca anunció políticas para poner un ojo en la suba del precio de los combustibles -una cuestión de enorme impacto en el costo de vida-, dio un nuevo impulso a la estancada reforma migratoria y ahora, además, anuncia una nueva política para Medio Oriente que algunos anticipan como "un nuevo eje" para la región.

Pero, mientras en el mundillo político todo es expectativas, por debajo se mantienen algunos cuestionamientos sobre el accionar del presidente.

En una declaración enviada a The New York Times, los hijos de Ben Laden calificaron de "ilegal" el ataque contra la residencia de la localidad paquistaní de Abbottabad, que costó la vida al ex líder de Al-Qaeda.

El texto reclama una "investigación" por parte de las Naciones Unidas sobre lo allí ocurrido. En un primer momento, el organismo internacional vio con buenos ojos el procedimiento por el que se terminó con la vida de Ben Laden.

Pero ayer aclaró que necesita "más información", ante las versiones oficiales contradictorias que ofreció la Casa Blanca.

"Lo ocurrido estuvo totalmente justificado", reiteró ayer el vocero presidencial, Jay Carney. En esa misma ocasión, anunció el nuevo discurso de Obama para Medio Oriente.

Rápidamente, funcionarios de la Casa Blanca lo asimilaron al que el líder demócrata pronunció en El Cairo, en 2009, cuando ofreció "una mano tendida" al mundo musulmán.

"Una de las cosas interesantes" es la "coincidencia" que se da en este momento en que Obama prepara una nueva política para la región y el hecho de que surja en el mundo musulmán "un modelo de cambio opuesto al que defendía" el desaparecido jefe de Al-Qaeda, apuntó el "número dos" en el Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Ben Rhodes.

Si bien la popularidad del presidente aumenta, hay cierta discrepancia en la cuantía.

Por caso, el sitio especializado RealClearPolitics (RCP) le otorgó el 51,8% de aceptación, que, de todas maneras, está muy por arriba de lo que registraba hace sólo diez días.

Lo que es un hecho es que el líder demócrata sigue por delante de cualquiera de sus potenciales rivales republicanos para los comicios del año próximo, cuando intentará lograr la reelección para un segundo mandato de cuatro años.

De acuerdo con RCP, Obama está 5,5 puntos delante de Mitt Romney, ex gobernador de Massachusetts, y aventaja por siete a Mike Huckabee, ex gobernador de Arkansas.

El presidente le lleva 16 puntos de diferencia al ex diputado Newt Gingrich y 19,5 a Sarah Palin, ex gobernadora de Alaska y referente del movimiento conservador Tea Party.

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