Fue en una rueda de prensa en la que alabó "señales positivas"de la isla y Caracas.
Pese al intenso calor y a los dos días de intensas reuniones, Obama estaba muy energético y optimista. "Esta ha sido una reunión muy productiva", dijo pero enseguida dejó en claro que la retórica o las buenas intenciones no son suficientes para cambiar las relaciones entre la región y EE.UU. Se necesita más esfuerzos tanto de un lado como del otro. De hecho, Obama aterrizó en Puerto España el viernes por la mañana diciendo que venía a la cumbre a "escuchar" y a "aprender". Ayer, antes de abordar el Air Force One, Obama sorprendió a todos cuando dijo que una de las mayores enseñanzas que se llevaba de regreso a Washington provenía de Cuba. Según dijo, los miles de médicos que envía Cuba a varios países de la región son "un recordatorio para nosotros en Estados Unidos de que si nuestra única interacción con esos países es la lucha contra las drogas, si nuestra sola interacción es militar, entonces quizás no estamos desarrollando las conexiones que pueden incrementar nuestra influencia y tener efecto beneficioso cuando necesitamos avanzar en la región con políticas que nos preocupan".
Pese a que la Casa Blaca hizo todo lo posible para impedirlo, lo cierto es que la cumbre terminó cubanizándose. "Lo que pasa es que para nosotros el conflicto con Cuba es bilateral, no multilateral", explicó a Clarín un alto funcionario de la Casa Blanca. "Una cosa es el reingreso de Cuba a la OEA, eso es multilateral. Y otra cosa es el levantamiento del embargo, eso es bilateral", dijo agregando que "EE.UU. no había pedido ningún tipo de mediación a nadie".
En ese sentido, tanto Brasil como Venezuela -o incluso Argentina- que aspiraba a jugar un rol importante en el problema quedaron totalmente desplazados. "El pueblo cubano no es libre. Y ése es nuestro norte cuando hablamos de nuestro política hacia Cuba", dijo ayer Obama agregando que la disposición que expresó Raúl Castro para comenzar un diálogo es una señal de progreso, pero insistió con que debe realizar un gesto.
Algunos en el Congreso ya han comenzado a criticar a Obama por la relación que entabló con Chávez. "Es poco probable que, porque yo le haya dado la mano o haya tenido una linda conversación con Chávez, estemos poniendo en peligro los intereses estratégicos de EE.UU.". Obama dijo que en sus conversaciones con Chavez y Evo Morales les dijo que, si bien no "vamos a estar de acuerdo en todo, podemos encontrar áreas para trabajar en común siempre y cuando se respeten los procesos democráticos. Si ustedes le preguntan a cualquier de esos líderes, verán que están alentados por la posibilidad de tener una relación más constructiva", concluyó.



Comentá la nota