Obama ordena revisar las leyes de inmigración

Obama ordena revisar las leyes de inmigración

La decisión ha sido anunciada por la Casa Blanca después de una reunión del mandatario con tres líderes del Caucus Hispano del Congreso y representa la esperada respuesta de Obama a las duras críticas que ha recibido en las últimas semanas por su récord de deportaciones. 

“El presidente ha insistido en su profunda preocupación por el dolor que sienten demasiadas familias ante las separaciones que provoca un sistema de inmigración fallido”, asegura el comunicado de la casa de gobierno norteamericana.

Si Obama emplea su poder ejecutivo para modificar el reglamento de las deportaciones habrá cumplido uno de los grandes deseos de la comunidad hispana. En las próximas semanas, Estados Unidos alcanzará los dos millones de indocumentados que han sido deportados del país desde la llegada del demócrata a la presidencia. La cifra es superior a la de sus predecesores, George W. Bush y Bill Clinton, y ya ha puesto en riesgo el apoyo de la comunidad hispana al presidente, que incluyó la reforma migratoria entre sus promesas de campaña en 2008 y 2012.

L

a crisis de las deportaciones, reconocida por el presidente mismo en numerosas ocasiones, ha sido uno de los argumentos a favor de la reforma migratoria estos últimos años. Organizaciones como NCLR han alertado en numerosas ocasiones de las consecuencias de esta separación y han pedido a Obama que utilice su poder ejecutivo para ponerles fin.

El presidente siempre se ha negado, argumentando que las leyes son competencia del Congreso. Sin embargo, el pasado 28 de enero, Obama utilizó su discurso sobre el Estado de la Unión para advertir al Partido Republicano que estaba listo para firmar órdenes ejecutivas si no accedían a negociar las propuestas demócratas. La comunidad hispana estaba escuchando y ahora presiona a Obama. Si puede firmar órdenes ejecutivas en otros ámbitos, ¿por qué no puede parar las deportaciones?

Ahora, el mandatario ha encargado al Departamento de Seguridad Nacional que revise la aplicación actual de las leyes de inmigración para estudiar si se pueden implementar “de una manera más humana”.

Comentá la nota