El mandatario dijo que "no se hace lo suficiente para asegurar el talento y la genialidad de los que quieren trabajar duro en EE UU".
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reiteró ayer la necesidad de aprobar una reforma migratoria que permita al país seguir "dando la bienvenida" a ciudadanos extranjeros. El mandatario habló en un acto en la Casa Blanca, donde 28 inmigrantes fueron nacionalizados.
El presidente estadounidense aseguró que espera que el debate para redactar la nueva reforma comience "el próximo mes" y que se presente una ley "lo antes posible", para permitir "un camino a la ciudadanía responsable". Obama aprovechó la ceremonia para pedir una reforma que solucione un "sistema migratorio roto" que "no hace lo suficiente para asegurar el talento y la genialidad de todos aquellos que quieren trabajar duro y encontrar un lugar en EE UU".
Ante una representación importante de inmigrantes latinoamericanos –nacidos en Bolivia, Colombia, República Dominicana, El Salvador, México, Nicaragua y Perú–, el mandatario aseguró que en cada uno de ellos se puede ver el "verdadero espíritu de Estados Unidos".
"A no ser que seas un nativo estadounidense, todos hemos venido de otra parte. Por eso nos definimos a nosotros mismos como una nación de inmigrantes. Lo que hace a alguien estadounidense no es su sangre, no es la coincidencia de un nacimiento, es la fidelidad a nuestros principios fundacionales", recordó Obama. El presidente se mostró optimista por el hecho de que un grupo de senadores republicanos y demócratas ya hayan conseguido establecer un conjunto de principios comunes para una reforma que debe ser, en su opinión, "integral y sensible".
Para eso, el Partido Republicano deberá dejar atrás sus históricas posiciones respecto de la inmigración y tendrá que dar un paso "modernizador". "Tenemos que respaldar y encabezar una reforma migratoria integral que incorpore a los 11 millones de latinos que viven ilegalmente en el país", declaró hace unos días el presidente del partido, Rence Priebus. "Si no lo hacemos, el poder de convocatoria de nuestro partido seguirá disminuyendo", agregó.
Efectivamente, los legisladores republicanos están trabajando codo a codo con los demócratas, hasta el punto de que Rand Paul, el senador del Tea Party que hace unos meses planteaba electrificar la frontera con México para frenar a los inmigrantes, ahora se presenta como un abanderado de la reforma migratoria que Obama quiere convertir en ley antes de que termine 2013.
De hecho, ayer el senador republicano Marco Rubio recibió a diversos líderes hispanos, que se movilizaron hasta Miami para entregarle una petición firmada por 15 mil ciudadanos que reclama la urgente sanción de la reforma migratoria. «

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