El presidente de EE.UU. rindió un homenaje a las víctimas de Ben Laden; la Casa Blanca espera que comiencen a "cicatrizar" las heridas
NUEVA YORK.- "Cuando decimos que no olvidamos, lo decimos en serio". Con estas palabras, y como si fuera un mensaje a los rivales de su país, Barack Obama rindió ayer en Ground Zero un sentido homenaje a las víctimas de los atentados del 11 de Septiembre , cuatro días después de que comandos especiales de las fuerzas armadas estadounidenses acabaran con la vida de Osama ben Laden , principal cerebro de la matanza de 2001.
En su primera visita a Ground Zero como presidente, Obama depositó una sobria corona de flores, con los colores de la bandera estadounidense, en el emplazamiento que un día ocuparon las Torres Gemelas. Tras guardar un minuto de silencio, el mandatario saludó a varios de los familiares de las cerca de 3000 víctimas de los atentados del 11 de septiembre de 2001, entre ellos, a Payton Hall, una niña de 14 años que perdió a su padre en la masacre. El presidente había recibido el lunes una carta suya y solicitó explícitamente su presencia. Cuando finalizó el acto solemne, de unos 15 minutos de duración, Obama se reunió en privado con unos 60 familiares de las víctimas.
Acompañado por el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, y por el gobernador del estado, Andrew Como, entre otras personalidades, Obama fue recibido al grito de "USA, USA". Fuera del recinto oficial, fuertemente vigilado, decenas de familiares de víctimas se congregaron para tratar de hablar con el mandatario. Entre ellos estaba Rose Altiere, cuyo sobrino falleció en la Torre Norte. "Estamos acá porque queríamos agradecerle a Obama; esto no nos devuelve a nuestro sobrino, pero al menos nos da cierta satisfacción", señaló.
Antes de visitar Ground Zero, Obama realizó una corta visita a la estación 54 de bomberos de Manhattan, compañía que perdió a 15 hombres en las tareas de rescate tras el derrumbe de las Torres Gemelas. "Lo sucedido el domingo, gracias al coraje de nuestros militares y al trabajo extraordinario de nuestros servicios de inteligencia, envió un mensaje al mundo y también a nuestra propia casa: cuando decimos que no olvidaremos nunca, lo decimos en serio", sostuvo Obama ante la atenta mirada de un grupo de bomberos.
"Nuestro compromiso para asegurarnos de que se hace justicia es algo que va más allá de la política y los partidos. No importa quién gobierne o quién esté a cargo, nos vamos a asegurar de que los autores de ese acto horrible reciban justicia", declaró el mandatario. Y agregó: "Ustedes siempre tendrán un presidente y un gobierno que los apoyará".
Durante su visita, el mandatario estuvo acompañado por Rudolph Giuliani, quien era alcalde de Nueva York en 2001. "Este es un sitio que simboliza el sacrificio extraordinario que se hizo en aquel terrible día hace casi diez años", señaló Obama, que almorzó en el cuartel con los bomberos. "Fue un gesto maravilloso", dijo sobre el encuentro con el presidente el jefe de bomberos, Edward Kilduff.
Tras la visita al cuartel de bomberos, el mandatario se dirigió a una comisaría situada en el barrio de Tribeca, cerca de Ground Zero, de donde partieron los primeros agentes hacia la zona donde se estrellaron los aviones de los terroristas. "Seguirá habiendo amenazas ahí afuera y se les seguirán pidiendo actos de valor, y ustedes tendrán un país entero detrás cuando los concreten", les dijo Obama a los policías.
Cicatrizar heridas
Para la Casa Blanca, la visita de Obama a Nueva York no fue programada en un contexto de triunfalismo, sino como un gesto más por ayudar a los neoyorquinos y al resto de los estadounidenses a "lograr un cierto sentimiento de que las heridas abiertas el 11 de septiembre de 2001 están cicatrizando". "Para el presidente era importante viajar a Nueva York, en vista de los traumáticos eventos del 11 de Septiembre y tras la exitosa misión contra Ben Laden", dijo Jay Carney, vocero presidencial.
Mientras Obama rendía homenaje a las víctimas de los atentados, la Casa Blanca trataba ayer de eludir la controversia surgida por las revelaciones contrapuestas acerca de la misión que acabó con la vida de Ben Laden el domingo pasado. Funcionarios gubernamentales se negaron a brindar más detalles sobre la operación contra el líder de Al-Qaeda, realizada en Paquistán de forma secreta por un comando de elite de la marina.
"Lo destacable es que un grupo de extraordinarios efectivos estadounidenses ejecutó perfectamente una misión y logró un objetivo que Estados Unidos se había fijado desde hace casi diez años", dijo Carney.
Agencias AP, AFP, EFE y DPA
LA POPULARIDAD DEL PRESIDENTE, EN ALZA
Según una encuesta de The Washington Post publicada ayer, la imagen de Obama mejoró notablemente
47%
Era la popularidad de Barack Obama en abril
Debido a la difícil situación económica, menos de la mitad de los estadounidenses aprobaba la gestión de Obama.
56%
De los estadounidenses aprueba hoy la gestión
Gracias a la operación militar que causó la muerte de Ben Laden, la popularidad de Obama se disparó hasta los 11 puntos porcentuales.
72%
De los estadounidenses se siente aliviado
Tras el ataque, el alivio es el sentimiento que más predomina entre los estadounidenses. Sólo un 16% tiene miedo.
60%
Está orgulloso de la muerte de Ben Laden
El ataque despertó una oleada de patriotismo en EE.UU. Sólo un 36% no está orgulloso de la muerte de Ben Laden.

Comentá la nota