El cargo sería ocupado por Janet Napolitano, actual gobernadora de Arizona, según informa The New York Times. En tanto, para allanar la llegada de Hillary a la Casa Blanca, Bill Clinton aceptaría los controles propuestos por el equipo del electo presidente.
La gobernadora demócrata, partidaria y miembro activo de la campaña presidencial de Obama, había sido mencionada como una de las preseleccionadas para ocupar puestos en el gabinete del nuevo gobierno.
También según el mismo medio, ocuparía la Secretaría de Comercio la empresaria de Chicago Penny Pritzker, su asistente financiera durante la campaña electoral.
También se menciona el nombre de Tom Daschle, ex líder demócrata en el Senado, como secretario de Salud del futuro gabinete.
Asesores de Obama anunciaron además que David Axelrod, uno de los asesores más apreciados por Obama, será consejero de la Casa Blanca. Y lo acompañará Gregory B. Craig, quien fuera el abogado defensor del juicio contra Bill Clinton.
Mientras, se supo que e l ex presidente Bill Clinton está dispuesto a hacer una serie de concesiones con respecto a su fundación para despejar a su esposa, Hillary, el camino hacia su posible nombramiento como secretaria de Estado.
Clinton accedería a estrictas revisiones éticas de futuras actividades empresariales y benéficas de su fundación si su mujer accede finalmente al puesto de responsable de la política exterior estadounidense, revelaron fuentes demócratas.
El equipo de transición de Obama está llevando a cabo un exhaustivo proceso de investigación sobre Hillary y su marido para descartar posibles conflictos de intereses entre el cargo que podría ejercer la senadora y las actividades de la Fundación Bill Clinton.


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