Tras la rebaja de S&P, el presidente de Estados Unidos señaló el riesgo de que los bancos suban las tasas de interés y se trabe el acceso al crédito
El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, afirmó ayer que si el país no reduce el déficit, que se espera ronde este año el 11 % del Producto Interior Bruto (PIB), y sigue gastando más de lo que ingresa causará un serio daño a la economía, metiendo más presión al Congreso para llegar a un acuerdo fiscal en medio de las peleas entre demócratas y republicanos.
Obama hizo estas declaraciones un día después de que la agencia Standard & Poors revisara su panorama para la calificación crediticia estadounidense a negativo desde estable, aunque no hizo referencia directa a la decisión.
Si no reducimos el déficit ahora que la economía ha vuelto a crecer otra vez y seguimos gastando más de lo que ingresamos, la economía va a sufrir serios daños, advirtió el presidente en una reunión con estudiantes en Virginia. Agregó que si EE.UU. no ataja sus problemas fiscales los ciudadanos podrían acabar pagando más por las hipotecas para comprar una casa o un vehículo.
Tampoco podremos hacer inversiones en educación o energías limpias o todas las cosas que nos interesan porque sabemos que ayudará a nuestra economía y creará trabajos, dijo.
La decisión de S&P, sin precedentes, causó preocupación en el país y repercutió en los mercados.
Ayer, Obama intentó dar el mensaje de que, más allá de las diferencias ideológicas, republicanos y demócratas lograrían un acuerdo ya que -dijo- ambos partidos entendían que se necesita hacer recortes por u$s 4 billones en una década para ordenar la situación fiscal.
Todos concuerdan en que es un problema. Todos concuerdan en cuánto tenemos que disminuir el déficit en el mediano plazo, afirmó Obama. La gran pregunta que deberá resolverse es ¿cómo lo hacemos?, indicó.
No quiero mentirles, hay una gran división filosófica ahora. Creo que se tiene que hacer de forma equilibrada, agregó.
Los republicanos se oponen al plan de Obama de subir los impuestos a los más ricos, manteniendo las inversiones en infraestructura y educación. Exigen recortes más drásticos sin alzas impositivas.
El secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner, expresó ayer su desacuerdo con la decisión de Standard & Poors de revisar a negativo el panorama de la calificación de deuda, al afirmar que no había riesgo de que el país pierda su nota máxima triple A y que las perspectivas políticas para reducir los déficits de largo plazo estaban mejorando.
Realmente, creo que las cosas están mejores de lo que habían estado si uno quiere pensar en las perspectivas para mejorar nuestra posición fiscal de largo plazo, dijo Geithner al canal de televisión CNBC.
Si usted mira cuidadosamente lo que está ocurriendo en Washington, usted ve que la gente de ambos lados demócratas y republicanos están de acuerdo con el presidente en que tenemos que llevar a cabo ahora ciertas reformas para reducir nuestros déficits de largo plazo, agregó.
Un sondeo del Washington Post mostró ayer que el índice de aprobación de Obama está cerca de sus mínimos históricos debido al pesimismo económico cada vez más profundo entre los estadounidenses. La encuesta registró un 47% de aprobación a Obama, con una caída de 7 puntos respecto a enero.

Comentá la nota