El presidente Barack Obama advirtió al Congreso de Estados Unidos que no elevar el límite de deuda del país podría desencadenar una nueva crisis financiera, peor a la recesión del 2008 y el 2009, si los inversores comienzan a dudar de su fortaleza crediticia.
Si inversores de todo el mundo creen que toda la confianza y el crédito de Estados Unidos no están siendo respaldados, si creen que podemos renegar de nuestros compromisos, eso podría sacudir a todo el sistema financiero, afirmó Obama a CBS News.
Podríamos tener una peor recesión y crisis financiera de las que ya tuvimos, sostuvo.
La Casa Blanca y los republicanos en el Congreso están empantanados en un debate sobre el déficit y el límite de deuda.
Los líderes republicanos, que están de acuerdo con subir el límite de endeudamiento, afirmaron que éste no será incrementado sin medidas para mantener la deuda bajo control.
Podrían pasar meses antes de que el Congreso llegue a un acuerdo sobre el tema.
Por lo pronto, el Departamento del Tesoro alcanzaría su límite en deuda de u$s 14,3 billones hoy, dejando sin fondos a cientos de operaciones del gobierno. La cartera que dirige Timothy Geithner dice que puede detener hasta el 2 de agosto la cesación de pagos recurriendo a otras fuentes de dinero para pagar las cuentas.
Ayer, el responsable de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, volvió a advertir que si la suba del límite de deuda no es vinculado a recortes de gastos y reducción del déficit, esto tendría consecuencias nefastas para la economía estadounidense.

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