El nuevo régimen de Aduanas puede disparar la inflación

Las trabas aduaneras que está aplicando el Gobierno pueden elevar la inflación. Debido a que en una economía donde el consumo crece a un ritmo mayor que la oferta local, las importaciones evitan un mayor recalentamiento en los precios internos. Así advierte un análisis de la consultora Ecolatina, fundada por el ex ministro de Economía Roberto Lavagna.
En 2010 el volumen de importaciones alcanzó su máximo registro histórico en términos del Producto Bruto Interno (PBI). La sostenida demanda interna por sobre la capacidad de la oferta nacional impulsó fuertemente las compras argentinas en el exterior. También contribuyó la relajación de los controles aduaneros, debido al abultado ingreso de divisas por la cosecha de soja y a una menor fuga de capitales, situaciones que permitieron aliviar las presiones en el balance cambiario. Pero como las importaciones duplicaron el ritmo de crecimiento de las exportaciones, al Gobierno le comenzó a preocupar el debilitamiento del superávit comercial. Es por esto que implementó una nueva medida aduanera para desincentivar el ingreso de productos extranjeros. A través de la extensión de las Licencias No Automáticas (LNA), vigente desde el 15 de febrero, se ampliaron de 400 a 600 los productos que requieren autorización oficial para ingresar a la Argentina.

Los productos brasileños son los más afectados porque un tercio de las importaciones bajo las nuevas LNA provienen de ese mercado. Este tipo de medidas resiente las relaciones comerciales con los socios más relevantes en el intercambio, pero el mayor problema se genera cuando la autorización de los permisos se torna discrecional. "Con India se amenazaron exportaciones por cerca de U$S 1.200 millones, según los envíos de aceite de soja a ese destino en 2010, por controlar importaciones de tractores estimadas en sólo U$S 4 millones", dice Ecolatina. "Cerrarse al mundo es un paliativo de corto plazo para resolver problemas de fondo", agrega la consultora. De acuerdo con el informe, se debe promover la inversión para mejorar la competitividad de la producción nacional. "La economía está casi tan cara como durante la convertibilidad. Lo que resta competitividad externa a las exportaciones y abarata los productos extranjeros", advierte Ecolatina. El deterioro del superávit comercial explica, a su vez, el deterioro de la Cuenta Corriente.

Afortunadamente, con la mejoría del clima financiero mundial, se pudo volver a exhibir un ingreso neto en la Cuenta Capital. Pero al no haber garantías de que se mantendrá el flujo de capitales positivo, por el efecto de las presidenciales y el aislamiento de los mercados internacionales, se optó por minimizar la salida de divisas por el intercambio de bienes y servicios.

Comentá la nota