Weretilneck se aparta, pero dice que el fiscal no debe renunciar.
Mientras tanto, la situación del titular del órgano de control originó nuevas presentaciones, una del Colegio de Abogados a la Legislatura y otra de letrados de la Fiscalía contra esa entidad profesional.
Ayer, el gobernador Alberto Weretilneck se desentendió del caso. Declaró a FM de la Costa que el caso "está en manos de la Legislatura y en la Justicia", pero luego consideró innecesario que Ponzone deba dejar su cargo.
El Colegio de Abogados de Viedma, con la firma de su presidente, Raúl Cámpora, envió una nota a la Legislatura pidiendo intervención por una "circunstancia de gravedad institucional que involucra al fiscal Ponzone y afecta los derechos y dignidad de letrados matriculados" en esa entidad. Plantea la existencia de "una conducta persecutoria y discriminatoria" de parte del fiscal contra letrados de ese órgano de control externo. El escrito denuncia intimaciones a ciertas abogadas a que busquen otros lugares ya que "a criterio de Ponzone serían peligrosas, subversivas y desestabilizadoras del personal".
En reacción a esa presentación, la Fiscalía de Investigaciones envió un comunicado firmado por los secretarios letrados Hernán Linares y Adrián Otero; el secretario privado de Ponzone, Gonzalo Ponce; la jefa de sumariantes, Alicia Ávalos y María Elisa Crespo. Piden al Colegio, por su condición de abogados, una copia de la nota elevada para responder "a los planteos que tanto lo inquietan", negando que un trato inadecuado del fiscal para con los 11 abogados del organismo "incluidas dos profesionales que ya han manifestado por nota su disconformidad con el manejo de este organismo".


Comentá la nota