La norma, aprobada ayer por la Cámara baja, prevé reducir los tiempos de prescripción
ROMA.- En un clima al rojo vivo y en medio de protestas, la Cámara baja aprobó ayer la denominada ley de proceso breve, descripta por la oposición como otra norma hecha a medida de Silvio Berlusconi porque significará la prescripción del juicio por el caso Mills, en el que el premier italiano corría el riesgo de ser condenado por corrupción de un testigo.
En un nuevo y crucial triunfo para Berlusconi, la controvertida ley, que según el oficialismo apunta a agilizar los tiempos de la lentísima justicia italiana, obtuvo la luz verde por una diferencia de 18 votos: 314 a favor y 296 en contra.
La norma, que significará una virtual amnistía porque borrará de un plumazo miles de juicios pendientes, según denuncia la oposición, fue aprobada luego de una maratón parlamentaria de casi dos días, en un ambiente de máxima tensión. La ley deberá pasar ahora por el Senado, donde se estima que será aprobada sin mayores dificultades después de Pascuas.
"Nosotros estamos compactos, ellos no", dijo satisfecho el Cavaliere después de la votación, en la que confirmó que cuenta con la mayoría suficiente como para imponerse, más allá de su ruptura con su ex aliado Gianfranco Fini y de sus escándalos por el caso Ruby, por el que es procesado en Milán por prostitución de menores y abuso de poder.
"Paso hacia el abismo"
"En la conciencia de los italianos, el gobierno ha dado hoy un paso hacia el abismo", clamó el líder del Partido Democrático, el principal de la oposición, Pier Luigi Bersani, que consideró una "vergüenza" la medida aprobada. "Fue muy triste ver la Cámara de Diputados con todos los ministros del gobierno votando sólo con el fin de hacer prescribir el proceso Mills antes de la más que probable condena de Berlusconi en primer grado", dijo por su parte el finiano Italo Bocchino.
El corazón de la ley de proceso breve es un artículo que prevé recortes en los tiempos de prescripción para quienes no tienen antecedentes y para los procesos de primer grado.
Normalmente el tiempo de prescripción es equivalente a la pena máxima prevista para el delito, más un cuarto de ese tiempo. La nueva ley prevé reducir esa última cuota de un cuarto a un sexto.
Además del proceso Mills, en el que Berlusconi está acusado de haber corrompido a un abogado británico (ya condenado) para que atestiguara en su favor, también prescribirían grandes juicios como los que están en curso por la bancarrota de los gigantes alimentarios Parmalat y Cirio. Terminarían también los procesos por los derrumbes de edificios mal construidos durante el terremoto de L'Aquila o por el desastre ferroviario de Viareggio.
No por nada ayer fuera del Parlamento protestaban al grito de "vergüenza" varios grupos, entre los cuales había familiares de víctimas de esos sucesos.
Las "niñas" del premier
La votación tuvo lugar en una jornada en la que se conocieron dos nuevos testimonios del caso Ruby, que dejaron al desnudo otros detalles escalofriantes sobre los festines "bunga-bunga" del Cavaliere , de 74 años, en su mansión de Arcore, en las afueras de Milán. Se trata de las declaraciones realizadas ante la fiscalía de Milán, que está procesando a Berlusconi por prostitución de menores y abuso de poder, por dos chicas de 18 años, ambas vencedoras de concursos de belleza en el Piamonte, que salieron espantadas de una cena hecha por Berlusconi el 22 de agosto pasado.
Ambra Battilana y Chiara Danese les contaron a los fiscales de Milán, Pietro Forno y Antonio Sangermano, que esa noche en la mansión de Berlusconi había unas 15 chicas. Apenas llegaron a lo del premier, éste les ofreció a todas de regalo unos anillos que llevaba en una bandeja.
Durante la cena, ni elegante ni inocente como suele asegurar el Cavaliere para defenderse, Berlusconi contó varios chistes verdes, que eran celebrados por su harén con falsas carcajadas, según la descripción de las dos amigas.
"Pero lo peor estaba por venir porque 15 minutos después de estar sentadas a la mesa, algunas chicas se destaparon los pechos, ofreciéndoselos a Berlusconi para que se los besara. Tocaban al premier en sus partes íntimas y se dejaban tocar", declaró Ambra, que detalló que mientras las chicas lo llamaban "papi" al jefe del gobierno italiano, él las llamaba " le mie bambine " (mis niñas).
Lo más novedoso -y sórdido- del testimonio de Ambra y Chiara, que fue desmentido tajantemente por los abogados de Berlusconi, es el detalle de la existencia de una estatuilla con un pene enorme, que el premier hacía pasar entre las chicas y besar.
"La estatuilla tenía la dimensión de una botellita de agua de medio litro, el pene era desproporcionado y Berlusconi la hacía dar vuelta entre las chicas, pidiéndoles que le besaran el pene. Las chicas simulaban sexo oral. Todos se reían", declaró Chiara.
"En cierto punto Berlusconi, visiblemente contento, preguntó: «¿Están listas para el ?bunga-bunga'?». Y las jóvenes, a coro, dijeron: «¡Sí!!»", siguió contando la chica. La velada terminó, según el mismo relato, en una disco que hay en la mansión, con barra de lap dance incluida, donde las chicas bailaban semidesnudas, disfrazadas de enfermeras, haciendo jueguitos eróticos con el primer ministro.

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