Unas 60 personas se reunieron ayer en el Centro Judicial de la ciudad para pedir por "seguridad y justicia", un reclamo que surgió a partir del doble crimen del matrimonio Epifanio y del ataque a puñaladas contra el agente oficial Ariel Gualpas.
"La verdad que siento mucha bronca, la sociedad hace oídos sordos, parece que no les interesa. Ojalá nunca les toque pasar algo semejante, pero en esto estamos todos involucrados. Es una vergüenza que Santa Rosa no escuche", expresó Juan Carlos Maldonado, que ofició de vocero de los manifestantes y habló mediante un megáfono.
La de anoche fue la cuarta marcha en ocho días. El domingo 21 fue la primera concentración en la plaza San Martín, cuando más de 100 personas dieron una vuelta a la manzana. El miércoles, con más gente que en la primera, se repitió la metodología mientras que el viernes último, cuando se reunieron frente al Centro Cívico, la cantidad de asistentes bajó a menos de un centenar.
"En la manifestación del parque Oliver hubo 500 personas, y aquí somos muy pocos los que venimos, por eso da mucha bronca, porque hay que estar en la calle para decirle al gobierno, a los jueces y a la policía que están fallando", añadió Maldonado.
Políticos.
Entre los presentes estuvieron los concejales del Frepam Guillermo Di Liscia y Marcos Cuelle. Si bien no se los mencionó, hubo una alusión directa a los políticos en campaña, por eso los autoconvocados decidieron cambiar la metodología y el próximo encuentro será el sábado, a las 10 de la mañana, en la plaza San Martín.
"Hoy los políticos están todos en campaña, ocupados en eso, así que lo mejor va a ser ir el sábado a la mañana, cuando ellos reparten propaganda para todos lados, nosotros vamos a ir y vamos a entregar panfletos. La sociedad tiene que reaccionar ante estos hechos", reclamaron.
Algunos vecinos pidieron que los menores involucrados en ambos casos delictuales "no estén en libertad sino encarcelados" mientras que Lucía Epifanio, nieta del matrimonio asesinado a hachazos, pidió "endurecer las penas".
Luego, los manifestantes se dirigieron a la puerta del Fuero Penal y allí encendieron velas y pegaron carteles. Hubo aplausos y pedidos de renuncia para el ministro de Seguridad y Justicia, César Rodríguez, y para el jefe de la policía, Ricardo Baudaux.

Comentá la nota