Tras el proceso de reestructuración, el 72% del paquete accionario quedará en manos del Estado. Otro 17,5% será del Sindicato de Trabajadores del Automotor.
Mientras tanto, en Alemania la empresa acordó con el gobierno de Angela Merkel la creación de una empresa fiduciaria que rescate los activos europeos y permita salvar a Opel, la filial europea de GM.
La mayor automotriz de Estados Unidos difundió ayer un comunicado donde ratificó la infructuosa negociación con los bonistas y declaró que "la cantidad principal de deuda ofrecida (por los acreedores) fue sustancialmente inferior a la cantidad requerida por GM para satisfacer la reducción exigida en su acuerdo con el Departamento del Tesoro". Según lo establecido por el gobierno, la compañía debía lograr que el 90% de los acreedores acceda al canje, que ofrecía un 10% de las acciones de la empresa a cambio de la deuda de más de 27.000 millones de dólares.

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