Así quedó establecido en un acta firmada ayer entre la empresa y el gremio conducido por Claudio Martínez. Hasta el reinicio de actividades, los trabajadores percibirán el 75 por ciento del sueldo, una suma adicional en concepto de aguinaldo y se garantizarán las asignaciones familiares.
La nueva fecha de reapertura quedó establecida en un acta-acuerdo firmada ayer, donde también figuran distintos aspectos de orden salarial. Cortés explicó que el acuerdo "es el mejor que se podía hacer en esta situación", al tiempo que cuestionó al Sindicato de Capataces y a la Federación del Cuero por el compromiso que en mayo firmaron con la curtiembre, algo que trabó la posibilidad de mejorar el porcentaje del sueldo que perciben los empleados hasta que Curtarsa vuelva a funcionar.
Según la abogada, a partir de este mes la empresa reconocerá el 75 por ciento de los haberes, sobre el 73 por ciento vigente hasta este momento. El incremento del 2 por ciento "corresponde a la cuota sindical para el gremio, y de ahí se va a devolver al bolsillo de los trabajadores".
"En el acuerdo quedó establecido que la empresa va a continuar aportando un mínimo ante la ANSES para que todos los trabajadores sigan percibiendo las asignaciones familiares", agregó.
Por otra parte, si en septiembre Curtarsa incumple la promesa de reapertura y se vence el pago del Repro (600 pesos por cada trabajador), la firma de capitales italianos "va a pagar de esa diferencia a los trabajadores". A su vez, se estableció que la patronal deberá presentar, con no menos de 30 días de anticipación, el cronograma de reapertura para que cada trabajador tenga en claro en qué etapa volverá a sus labores, ya que se piensa en una reactivación progresiva.
Cortés habló de una suma de 500 pesos en concepto de aguinaldo. Para los casos de los trabajadores que en el primer semestre realizaron tareas dentro de la planta, ese monto se elevará según la liquidación correspondiente.
A diferencia del discurso expresado a fines del año pasado, cuando atribuía la crisis de Curtarsa a la no renovación del Certificado de Aptitud Ambiental, Martínez dijo que la situación de la curtiembre obedece pura y exclusivamente a un cálculo económico y empresarial ante la falta de materia prima.
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