La acción de Volkswagen, que la semana pasada se desplomó cerca de un 35%, volvía a caer el lunes más de 6% en la Bolsa de Frankfurt, por nuevas revelaciones sobre el escándalo de los motores trucados.
A las 09:35, horario GMT, la bajada era del 6,57%, de modo que quedó en 100,25 euros. Según la prensa alemana, el gigante automotriz había sido advertido hace años de los riesgos que corría con el programa para trucar los controles anticontaminación de sus motores diesel, que se encuentran en el centro del escándalo.
La compañía con sede en la ciudad alemana de Wolfsburgo recibió advertencias hace ya varios añossobre la utilización de mecanismos ilegales para superar las pruebas de emisiones, según publican medios de comunicación germanos este domingo.
La firma automotriz admitió la semana pasada que empleó un software especial para falsear las pruebas de emisiones de sus vehículos diesel en Estados Unidos.
El semanario alemán Bild am Sonntag reportó el domingo que una investigación interna de Volkswagen halló una carta de 2007 del proveedor de componentes Bosch alertando de que la empresa no deberíaemplear el software de forma regular.
Otro semanario, el Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung, publicó que un técnico de Volkswagenplanteó sus dudas sobre prácticas ilegales en relación con los niveles de emisiones en 2011. La publicación también cita a investigadores internos.
Volkswagen no estuvo disponible de inmediato para realizar comentarios.
Unos 11 millones de coches diesel de VW fabricados desde 2008 están afectados por el escándalo, y la empresa se comprometió a proporcionar una solución gratuita.
Pedido gubernamental
El Ministro Federal de Asuntos Especiales y Jefe de la Cancillería Federal de Alemania, el cristianodemócrata Pater Altmaier, reconoció, en una entrevista concedida al periódico berlinésTagesspiegel am Sonntag, que Volkswagen debe trabajar para subsanar el daño en su imagen, afectada por el escándalo de la manipulación de las emisiones de gases contaminantes en 11 millones de sus vehículos.
"El objetivo primordial debe ser recuperar la confianza y la credibilidad. Esto no ha afectado solamente a la propia compañía, a sus trabajadores y a sus clientes, sino también a la industria alemana", apuntó Altmaier.
A su vez, la canciller alemana Angela Merkel exigió "transparencia total". Mientras que Estados Unidos interpuso una demanda penal, y Francia e Italia anunciaron investigaciones.
El escándalo, que se desveló el pasado día 18, le ha costado su puesto al presidente del grupo Volkswagen, Martin Winterkorn, quien fue sustituido por Matthias Müller, ex presidente de Porsche, una de las marcas del constructor.

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