El secretario de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería, Alfredo Chiaradía, dijo ayer que son "inaceptables" e "inadmisibles" las críticas de industriales brasileños de San Pablo al acuerdo entre la Argentina y Brasil, al que calificó de "avance importante".
El funcionario de la Cancillería salió así a contestar las críticas del presidente de la Federación de la Federación de Industriales de San Pablo (FIESP), Paulo Skaf, quien calificó de "ridículas" las medidas económicas de Argentina. Skaf señaló que los controles de precios y licencias no automáticas decididas por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, constituyen "distorsiones graves" en el comercio entre los dos países.
Chiaradía destacó que el acuerdo "van a garantizar que no haya sorpresas en la aplicación de las licencias" y que "no habrá camiones varados por la utilización imprevista de ese mecanismos".
APOYO DE LA UIA
Por su parte, el presidente de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, respaldó ayer la posición adoptada por la presidenta Cristina Kirchner, "en defensa de la industria nacional" durante la reunión que mantuvo con Lula. Antes de viajar a Lisboa, donde representará al empresariado argentino en reuniones iberoamericanas, Méndez reafirmó su "apoyo" a la búsqueda de soluciones integrales compatibles con el Acuerdo de Asunción, que le dio vida al Mercosur. De esta manera, se procurará "un intercambio bilateral que tienda al equilibrio, de modo de ir superando el acentuado déficit que hoy se registra en detrimento de la industria argentina", dijo.




Comentá la nota