“Nuestro plan es vivir y morir en Libia”, dijo uno de los hijos de Kadafi

Así lo declaró ante la CNN turca. Advirtió que impedirán que los "terroristas" tomen Libia. La oposición ya controla gran parte del país y el gobernante está atrincherado en Trípoli, donde sus milicias volvieron a disparar contra los manifestantes.

Seif Al-Islam, uno de los hijos de Muammar Kadafi, dijo hoy ante la televisión CNN turca que su familia permanecerá en Libia y advirtió que impedirá a los "terroristas" controlar una parte del país.

"Nuestro plan A es vivir en Libia y morir en Libia. El plan B es vivir en Libia y morir allí", dijo.

El hijo de Kadafi admitió la perdida de control del este del país, pero aseguró que las autoridades reconquistarán la región. "No podemos permitir que un grupo de terroristas controle una parte de Libia y a su población", agregó.

A su vez, sigue la escalada de tensión en Libia. Policías y milicianos del gobierno dispersaron hoy a los tiros al menos a 200 manifestantes que protestaban contra el líder Muammar Kadafi en el centro de Trípoli, informó un corresponsal de la agencia de noticias Ansa.

Un residente en la periferia aseguró que vio cinco personas muertas en el barrio de Janzour. Otro testigo dijo que fuerzas de seguridad dispararon "de manera indiscriminada" en la calle Sug Al Jomaa.

Según los testimonios, la represión se extendió a los barrios de Ben Ashur y Fachlum, en la periferia este.

Según comunicó EFE, al menos dos personas murieron hoy a raíz de esos enfrentamientos, que se registraron en los barrios de Fashlum, Zauia y Dohmani, Bin al Shur y Al Siahia.

A su vez, la cadena Al Yazira informó de "intensos tiroteos" en el barrio de Yumhuría y en un sector de la capital donde se instala los viernes un mercado popular.

Mientras tanto, varios países empezaron a enviar ayuda para evacuar a sus ciudadanos en Libia.

Hoy zarpó un barco estadounidense con destino a Malta con "más de 300 personas a bordo", más de la mitad de ellos ciudadanos de Estados Unidos, según anunció el departamento de Estado.

China lanzó una gigantesca operación que ya permitió llevar por transbordador hasta la isla griega de Creta a miles de chinos que trabajaban en los sectores ferroviario, petrolero o de telecomunicaciones de Libia.

Otras naciones asiáticas preparan operaciones para tratar de repatriar un importante contingente: 60.000 bengladesíes, 30.000 filipinos, 23.000 tailandeses, 18.000 indios.

A su vez, un grupo de generales italianos preparó una operación militar para rescatar a los italianos atrapados en el sudeste del país del norte de África, donde empiezan a faltar alimentos, informó el ministro de Defensa, Ignazio La Russa.

La Unión Europea (UE) ya empezó a movilizar navíos militares para evacuar a sus ciudadanos que todavía permanecen en Libia.

Desde el lunes, unos 30.000 tunecinos y egipcios regresaron por vía terrestre a sus países, según comunicó ayer la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El presidente estadounidense, Barack Obama, habló ayer por teléfono con el primer ministro británico, David Cameron, y decidieron "coordinar posibles medidas multilaterales contra Libia", indicó la oficina del premier de Gran Bretaña.

La situación en Libia, país miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), llevó ayer el precio del barril de Brent a casi 120 dólares, un nivel inédito desde hace dos años, aunque las cotizaciones hoy bajaron hasta llegar a los 112 dólares, aproximadamente.

Las revueltas en Libia están inspiradas en los movimientos populares que desde comienzos de este año derrocaron a regímenes autoritarios de larga data en el mundo árabe, como sucedió en Túnez y Egipto.

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