El intendente de Lanús hizo un balance de su gestión, clave para el armado electoral de Cambiemos en el Conurbano bonaerense. Se refirió a las encuestas que lo dan con una buena imagen ante los vecinos: “El cambio ha comenzado, y llegó para no irse”, afirmó. Dio su apoyo a la fórmula Esteban Bullrich-Gladys González.
En el corazón del voto peronista del Conurbano, Lanús es un distrito clave para pensar las elecciones que vienen. Allí, Néstor Grindetti asume el desafío de ser el primer intendente no justicialista desde la recuperación de la dictadura, lo que lo posiciona como un referente para el oficialismo provincial. En esta entrevista con Política del Sur, el intendente hace un balance de su gestión y se entusiasma con lo que puede suceder en los comicios. La inseguridad y la infraestructura: los reclamos más urgentes de los vecinos.
Se conocieron encuestas que lo colocan a usted como el político con mejor imagen positiva en el distrito. ¿Cómo lo toma?
-Más allá de las encuestas, lo que estamos logrando es un muy buen vínculo con el vecino. Estamos realmente recorriendo los barrios, como a mí me gusta decir, ir a supervisar una obra, tomar mates con el vecino. Parece una sutileza, pero es distinto, nos acerca a la gente. A veces estamos haciendo una obra de bacheo y viene alguien y nos advierte que por ahí pasa un caño, y lo tomamos en cuenta. La verdad, eso nos trae soluciones que no están en los planos.
En otras entrevistas, usted decía que estaba muy ansioso por la realización de obras. ¿Bajó ese nivel de ansiedad?
-Sí, la verdad que tenemos muchas obras en el espacio público, estamos contentos por el esfuerzo grande, no mío, sino de todo el equipo, en especial del empleado público, tan maltratado antes y que hoy tiene el recurso para trabajar codo a codo con el equipo político, y obviamente con el acompañamiento de la gobernadora María Eugenia Vidal y el presidente Mauricio Macri. Cada vecino de Lanús, en un radio de 500 metros, nos tiene presentes.
En sus recorridas por los barrios, ¿cuáles son las mayores inquietudes que reciben?
-Hoy por hoy, a nivel distrital, la mayor preocupación es la inseguridad. Hicimos mucho, duplicamos la cantidad de cámaras, tenemos tres veces más policías locales, pero nada es suficiente cuando ocurre un asalto o un asesinato en ocasión de robo. Por más que uno tenga datos de que estamos mejor, cuando ocurre un hecho la gente se preocupa y con razón. Después está el tema de la infraestructura, cuando ponemos luces como hicimos en Lanús este, en el oeste nos preguntan cuándo les toca a ellos, les mostramos los programas que tenemos y el vecino puede ver que se están haciendo cosas.
El robo de automóviles es especialmente alto en Lanús. ¿Cómo se está trabajando al respecto?
-La verdad que, respecto de 2016, y ni qué decir, de 2015, estamos mejor. Ahora, mientras exista un solo robo, va a traer preocupación. Tenemos que seguir en este sendero. Cuando llegamos había menos de 100 cámaras que funcionaban, hoy tenemos 460 y queremos llegar a 600. Tenemos 750 policías locales y le estamos pidiendo a la Provincia que el año que viene nos deje incorporar 250 cadetes más. Estamos trabajando en eso, sabemos que todo lo que hagamos irá mejorando la situación, pero mientras que ocurra un solo hecho, todo lo actuado es poco.
Las encuestan también marcan una mala imagen del ex intendente Darío Díaz Pérez, y en la comparación con su gestión, una muy mala calificación. ¿Toman esto como un dato destacado?
-Parecerá difícil de creer, pero no es que no les damos importancia a las encuestas, pero creemos que lo fundamental es el contacto directo con la gente. Lo que veo es que el vecino no es que esté brindando todos los días porque todo es maravilloso, lo que veo es que el cambio es posible. Nos está dando crédito para seguir en esta línea. Yo le digo a mi equipo que falta mucho, que podemos hacer las obras que hemos proyectado. Es importante estar encima del tema técnico y explicar cerca de los vecinos.
Por lo que dicen los números, hoy Lanús vota a Cambiemos.
-Vamos a ver, esperemos a octubre. Yo tengo la esperanza de que sí, porque justamente no sólo en el distrito, sino a nivel provincial y nacional se han hecho muchas cosas. El cambio ha comenzado, y en mi opinión, llegó para no irse. Falta mucho, pero necesitamos que el vecino convalide ese sendero de cambio. Hay que reconocer que falta muchísimo, pero la buena noticia es que el cambio es posible, esperemos que el vecino lo convalide con su voto.
¿En su cabeza ya está la confección de la lista?
-No. Obviamente tengo idea quién puede estar, quien no, pero eso lo debemos debatir más internamente. Uno define características, valores, y lo que vamos a pretender es que la lista de concejales esté integrada por gente que tenga la capacidad de estar cerca de la gente, escuchando y trabajando mucho. Lo vamos a estar conversando mucho.
¿La Tercera Sección Electoral será clave para Cambiemos en las elecciones?
-Es determinante. Hoy por hoy, la sección, por las características políticas que tiene, por el número de votantes, realmente es absolutamente determinante para todo el conurbano y la provincia.
¿Cómo toma el escrache que le hicieron a María Eugenia Vidal en su visita a Lomas de Zamora?
-Los gremios pueden manifestarse, lamentablemente a veces lo hacen de una forma que joroban a los vecinos. Lo importante es lo que opina la gente. Acá en Lanús se está terminando la obra de la guardia del hospital Evita, tiene los quirófanos nuevos, y ya se está trabajando para poner en valor el hospital vecinal. La Provincia y la Gobernadora están haciendo un esfuerzo enorme para levantar los hospitales que la decadencia de la política de los últimos doce años dejó. Dudo que ese escrache haya sido genuino de los vecinos.
¿Es una buena noticia la llegada de Graciela Ocaña a Cambiemos?
-Todo suma, lo dijimos siempre. Nosotros somos amplios, los que quieran estar adentro de este proyecto con sus programas y valores, van a ser bienvenidos.
¿La fórmula Esteban Bullrich-Gladys González es una fija en la Provincia?
-Son dos excelentes candidatos, hay que esperar que el partido se exprese institucionalmente. En lo personal, son dos amigos de la vida política. Bullrich en su área es un lujo para la política, y Gladys es una trabajadora, de ir para adelante. Ojalá podamos avanzar en ese sentido.







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