Top Ten

1) Alberto Vidal (Dando goma)

2) Adrián Saravia (Engañado)

3) Julio Hikkilo (Por los golpeados)

4) Néstor María (Algo dice)

5) Luis Otero (Bajo la alfombra)

6) Ricardo Frontini (Prefecto en silencio)

7) Florencio Aldrey Iglesias (Perinola cargada)

8) Marcelo Zarlenga (Sigue la saga)

9) Jorge Beltrán Laguyas (En turbulencia)

10) Alberto Figueiras (Indefenso)

1) Alberto Vidal (Dando goma)

Su Señoría es implacable, y como tal, usa el texto de la ley con precisión. Así, sin que se le moviera una célula de poliuretano, por unas horas o días desestimó una presentación para salvar al frigorífico Sadowa. Tan apegado al texto leguleyo, que ni se privó de hacer desalojar a un grupo de trabajadores que montaban guardia a las puertas del establecimiento. Duro de doblar, el Goma. Más de plástico que gomoso.

2) Adrián Saravia (Engañado)

Con toda la ilusión se metió en un plan de compra de su autito Volkswagen en cuotas. Como buen optimista, pagó una tras otra, puntualmente y sin chistar. Pero resulta que a la hora de recibir su unidad, comenzaron a mostrarle de lejos la sortija de la calesita, y él sigue subido al caballito con alas. ¿Será que Romera lo está estafando? Si no es, se le parece bastante.

3) Julio Hikkilo (Por los golpeados)

Abogado de andar en entreveros varios de la mano del CTA, se puso el overol y en la fría madrugada del 10 de noviembre se lanzó a preguntar por qué seis obreros de la carne estaban presos en la seccional sexta. Asegura que fueron “salvajemente reprimidos”. ¿A “Goma” limpia, habrá sido?

4) Néstor María (Algo dice)

El mandamás del SOMU local reveló que en el pesquero de madera Unión, hundido semanas atrás, en vez de maquinista se hallaba un sereno sin carta de embarque. Una pifia de Prefectura de notable factura trucha.

5) Luis Otero (Bajo la alfombra)

Este personaje de singular traza, mezcla de demonio de Tasmania y verba inflamada estilo Pato Donald encabronado con los sobrinos, desapareció de los lugares que solía frecuentar luego de la investigación de N&P que lo trajo de las sombras a la luz del seguidor. De guapo y prepotente a patito huidizo y mojado, sin escalas, en un abrir y cerrar de este semanario. ¡Glup!

6) Ricardo Frontini (Prefecto en silencio)

Prefecto mayor a cargo de la fuerza en MDP, hombre de perfil subterráneo, para funcionario público es, lo que se diría, un auténtico bacán: cae tipo 9, desayunadito, peinadito y pulcro, y no da ninguna de las explicaciones públicas que son perfectamente exigibles para su cargo y salario. ¿Prepotencia? ¿Escuelita y uniforme? Las tres, por qué no.

7) Florencio Aldrey Iglesias (Perinola cargada)

Hace de amo de la comarca: saca carteles, se apropia de la arena de la playa pública, se promociona como cristiano de fe recibido por el Papa en Galicia mientras pergeña correrías que sería un dolor de genitales enumerar. ¿Sería por su presencia que lo abuchearon a Benedicto XVI en la Madre Patria?

8) Marcelo Zarlenga (Sigue la saga)

Da batalla, no se amilana. Sigue pujando honorablemente para que, tal como le corresponde, se lo nombre en cargo en fiscalía para el que concursó y ganó por varios cuerpos, con aliento de sobra. Nuestros respetos por su seriedad profesional y su consistencia en la lucha. Que siempre es dura y es mucha.

9) Jorge Beltrán Laguyas (En turbulencia)

Juez laboral bajo el microscopio por una denuncia realizada por un ciudadano condenado en su tribunal. Un caso para seguir y ampliar. Por ahora, sólo para el copetín, pero se anuncia plato de entrada, principal, postre y café.

10) Alberto Figueiras (Indefenso)

Vecino atacado por un trapito feroz que merodea por la zona de la Facultad de Derecho de la UNMdP. Por un “quitame de aquí esas ruedas y tirame algo para el chegusán” ligó piedrazos, patadas, trompadas y zafó de un navajazo. ¿Moraleja de la situación? Sí, una: sólo la muerte es delito para cierto fiscal. Eso sí: nunca estarás ahí para contárselo.

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