El vicepresidente instó a los dirigentes a trabajar unidos por el modelo nacional y popular. Aseguró que el Gobierno nacional jugará fuera por el sillón de Ferré, Con Mario Bofill, como un intendente más, y Sebastián Crismanich, como abanderado, la comitiva K recorrió obras y se mostró a los correntinos.
"Habló en nombre de la Presidenta y en 2 ejes: política y gestión de programas nacionales", aseguraron quienes participaron de la reunión que realizó con intendentes en la Municipalidad tras aterrizar en el aeropuerto de la ciudad a las 11.30.
Luego, amplió su discurso en un almuerzo en un hotel céntrico, al que acudieron Mario Bofill (quién también lo recibió en el aeropuerto y estuvo en la Municipalidad), el oro olímpico Sebastián Crismanich y legisladores.
Boudou evitó a mostrar favoritismo por Camau y Ríos, pero la cuestión parece resuelta a favor del ex deportista olímpico. Además ratificó el rumbo de unidad propuesta en el seno del peronismo y el rotundo acompañamiento de Cristina Fernández de Kirchner, para lograr despojar al radicalismo de su último bastión: Corrientes.
En la Municipalidad, con los intendentes César Acevedo de Mantilla, Osvaldo Pérez de Bonpland, Daniel Alterats, entre otros jefes comunales K, Boudou habló de los programas nacionales que se gestionaron el año pasado y de la posibilidad de avanzar en otros nuevos.
"Con los jefes comunales Boudou repasó los programas y obras que se implementarán en los municipios", dijo a El Litoral Daniel Alterats, de Saladas.
En cuanto a lo político, el intendente saladeño explicó que "el vicepresidente recalcó que el objetivo es respaldar y afianzar el modelo de Gobierno K".
"Boudou instó al consenso y resaltó que no importaba quienes sean los candidatos, que todos teníamos la responsabilidad de transformar la provincia y de lograr instalar el modelo nacional aquí", agregó.
Del almuerzo, que se realizó en un hotel céntrico, participó además el diputado liberal Miguel "Chango" Pérez quien aseguró a El Litoral que "Boudou habló en nombre de la Presidenta y dijo que se iba a apoyar en todo al Frente para la Victoria para lograr vencer en las elecciones. Fue un llamado a trabajar duro con el objetivo de llegar al Gobierno".
Por eso y pese a que los funcionarios K descartaron la posibilidad de que la llegada del vicepresidente respondiera a cuestiones de política partidaria, la realidad fue otra.
Boudou bajó línea e instó a la unidad en defensa al modelo de Gobierno que encabeza Cristina Fernández de Kirchner.
Por la siesta, recorrió obras emblemáticas para la gestión municipal: la remodelación de la plaza Cabral y la playa Arazaty.
Tras al breve recorrida en la que tomó tereré y saludo a quienes aprovechan la siesta para realizar ejercicios o ir a la playa. Sonrisas, miradas frontales, fuertes apretones de mano y mucha camaradería, cómo si fuese el puntapié inicial de la campaña.





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