Por el nombre de una escuela, califican al PJ de “chupamedias” y “mamarracho”

La defensa que hizo el oficialismo del proyecto para nombrar como "León Alperovich" a la Escuela 92 de Graneros, le valió los cuestionamientos opositores que consideraron inoportuna esta decisión. Se sostuvo que se avanzó en una "adulación" a la figura del gobernador a través de la utilización de la figura de su padre.
Tal como se presagiaba, un áspero debate entre oficialistas y opositores generó ayer el tratamiento de un proyecto de ley impulsado por los primeros para cambiar el nombre de un establecimiento educativo del Interior, que pasará a llamarse "León Alperovich", en homenaje al fallecido padre del gobernador José Alperovich.

Pese a las críticas de la oposición, la abrumadora mayoría oficialista se impuso a la hora de levantar la mano y convalidó que la Escuela Número 92 de Campo Grande, del departamento Graneros, lleve esa nueva denominación, una vez que la norma sea promulgada por el Poder Ejecutivo.

El impulsor de la iniciativa, Raúl Hadla trató de aclarar desde un principio que la decisión se basó en un requerimiento efectuado por la comunidad educativa de dicha institución. El peronista sostuvo que en torno al proyecto "no hay nada caprichoso, solamente rendir homenaje a los inmigrantes (el fallecido empresario nació en 1927 en la actual república de Lituania, por entonces la Unión Soviética). Yo soy un instrumento de esta parte del pueblo que nos pidió esto", remarcó Hadla.

Sin embargo, los argumentos vertidos por el parlamentario justicialista no alcanzaron para evitar la diatriba de los representantes refractarios, quienes votaron en contra de la propuesta y no escatimaron en calificativos en sus discursos para hacer notar su disconformidad.

Ricardo Bussi indicó que "no me opongo a que una escuela lleve el nombre del padre del gobernador, siempre que ésta no sea construida con fondos públicos. De ninguna manera se puede mezclar el orden público con los intereses familiares".

Sin medias tintas, el republicano agregó que "es difícil concebir que se vote semejante mamarracho, que es de una alcahuetería que no tiene parangón. Se dará curso a una carnavalesca idolatría familiar", espetó Bussi.

En tanto, el democristiano José Páez, quien suscribió un despacho en minoría donde pretendía nombrar al establecimiento educativo en cuestión como Ernesto Sábato, si bien señaló que fue amigo de León Alperovich, al recordar incluso que en un momento prestó las instalaciones del hotel del cual era propietario para que el partido realice allí sus convenciones, precisó que "no coincido con los objetivos de ponerle su nombre a la escuela, pues no se trata de una persona o prócer que haya aportado al desarrollo de la educación y la cultura".

Sin lugar a dudas, el discurso que motivó los mayores rechazos por parte del oficialismo fue el brindado por Alberto Colombres Garmendia (PRO) quien, primeramente, instó a sus pares "a obrar con prudencia porque esta situación puede ser mal vista o mal interpretada por un sector de la sociedad".

Seguidamente, agregó que "lo único que se busca es adularlo al señor gobernador", lo que ya de por sí no gustó en absoluto a los parlamentarios del oficialismo. Pero no contaban con el comentario que deslizaría luego el macrista, quien graficó y ejemplificó sus dichos con una publicidad de una firma de telefonía celular. "Nadie te chupa mejor las medias que Club Personal, con este proyecto el comercial queda hecho un poroto", largó Colombres Garmendia.

Mal educado

Tal situación le valió los reparos efectuados por Alejandra Cejas (PJ) quien indicó que se trata de "una falta de respeto, es un mal educado. Pero en todo caso, si ser chupamedias es ponerle León Alperovich a la escuela, entonces somos chupamedias".

Otro que expresó su malestar fue un viejo conocido del hombre del PRO, Raúl Hadla (quienes ya mantuvieron un cruce cuando Garmendia dio a entender que el referente de Juan Bautista Alberdi sería un "patotero", lo que le valió una moción de privilegio). "Fuí intendente y legislador, con más del 70 por ciento de los votos y nunca he forriado (sic) a nadie", sostuvo visiblemente ofuscado.

Por su parte, Ivan Llorens Dip pidió una nueva cuestión de privilegio contra el opositor debido a sus dichos, solicitud que fue tratada al término de la sesión, donde se decidió que sea debatida en Comisión y no en el recinto.

José Teri, fue otro de los que defendió la iniciativa y consideró que "no sólo (León Alperovich) fue una buena persona y un buen empresario, sino fue quien le dio a Tucumán al hombre que gobierna por tercera vez la provincia por el voto de la gente", aseveró.

Finalmente, Gregorio García Biagosch cuestionó los posicionamientos esgrimidos por la oposición y postuló que "este hombre tiene la desdicha de haber sido el padre del gobernador y ahora parece que no tiene el derecho a ser reconocido. Porqué tanto egoísmo, acaso puede la política llegar a esto, debemos dejar de lado las diferencias para este tipo de debates", le pidió a los parlamentarios de la oposición.

Apelando a la mayoría que ostenta en la Cámara, el oficialismo más allá de las críticas y el haberse sentido ofendido por ellas, dio vía libre al proyecto.

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