Papá Noel se llevó la luz en Flores y Floresta

Los vecinos realizaron un piquete por la falta de respuesta de Edesur

Héctor Braun no va a guardar un buen recuerdo de esta Navidad: recién ayer por la tarde, después de pasar tres días encerrado en su casa, su edificio recuperó la luz. Braun, de 66 años, vive en un cuarto piso en el barrio porteño de Floresta y, como se traslada en silla de ruedas, ni siquiera pudo salir el 24 a la noche. "Íbamos a ir todos a la casa de un pariente mío y, ante esta situación, decidimos juntarnos los 15 que éramos acá", contó a LA NACION.

Cerca de allí, en el lindero barrio de Flores, los vecinos también pasaron unos días complicados, por lo que decidieron armar, el martes a la noche, un improvisado piquete a modo de protesta. "Ante la falta de respuesta por parte de Edesur, tuvimos que salir a cortar la calle a las 8 de la noche, y así estuvimos hasta las 4 de la mañana", contó Liliana Córdoba, dueña de una despensa en la esquina de Pedernera y Directorio, que debió desechar toda la mercadería que depende del frío. Dentro del local, iluminado gracias a la energía de un equipo de emergencia que Córdoba consiguió prestado, su madre, Mariselda Romero, contó: "El 24 lo pasamos acá adentro hasta las 23, y como hasta ayer seguíamos sin luz ni agua, tiramos todo".

A unas cuadras de allí, poco después del mediodía, unos empleados de Edesur instalaron un transformador que, según explicaron a los vecinos, representa una solución transitoria. "Nos dijeron que con esto vamos a tener luz por las próximas diez horas", dijo Haydée, una vecina "Hasta la noche vamos a estar bien. Y después? ¿qué?", se preguntó. Anoche, la empresa informó que situación se había normalizado

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