El Nobel de Economía fue para tres analistas de los activos financieros

El Nobel de Economía fue para tres analistas de los activos financieros
El vocero del instituto sueco destacó que Eugene Fama, Lars Peter Hansen y Robert Shiller "transformaron la visión entre los investigadores e influyeron en las prácticas de los mercados"
El Premio Nobel de Economía 2013, el último reconocimiento de este tipo en lo que queda del año, fue entregado a tres profesores estadounidenses: Eugene F. Fama y Lars Peter Hansen, de la Universidad de Chicago, y Robert J. Shiller, de la Universidad de Yale. Según informó la Academia de Ciencias de Suecia, el galardón fue otorgado a estos economistas por "su análisis empírico de los precios de los activos", como acciones, bonos soberanos y bienes inmobiliarios. Los académicos recibirán el premio, cuyo monto asciende a 1,2 millones de dólares, el próximo 10 de diciembre.

Tal como explicó Per Krussell, miembro del Instituto de Estudios Económicos Internacionales de la Universidad de Estocolmo, el trabajo teórico de Fama, Hansen y Shiller fue galardonado por su fuerte relación con la realidad. "La labor de los profesores no sólo transformó la visión entre los investigadores, sino que también influyó en muchos aspectos las prácticas de mercado. Tuvo implicaciones muy prácticas, como los fondos índice o la forma en que funciona la gestión moderna de portfolios", aseguró Krussell, quien agregó que los premiados sentaron las bases para el actual entendimiento de los precios de activos, que subyacen en las fluctuaciones de riesgos, y en los comportamientos y las fricciones del mercado.

Al conocer la noticia, Shiller comentó que su primera reacción fue de "incredulidad". Con 67 años, el profesor de Yale contó que su pasión por la economía nació "porque trata con problemas realmente importantes". Y subrayó: "Las finanzas guían a la sociedad moderna. Eso puede sonar raro para algunas personas, pero es absolutamente cierto".

Shiller, nacido en Detroit en 1946, es considerado un pionero en el área del comportamiento financiero. También se lo conoce por sus contribuciones al índice sobre precios inmobiliarios y sus advertencias sobre los precios excesivos en ese mercado en Estados Unidos antes de la crisis financiera de 2008. "Las crisis financieras son errores e imperfecciones de nuestro sistema financiero que estamos intentando corregir", afirmó el nuevo Nobel de Economía.

Fama, por su parte, nació en 1939 en Boston y es conocido como el padre de la hipótesis de eficiencia en los mercados. El economista se mostró "entusiasmado" con la entrega del premio y sostuvo que recibir el Nobel es un estímulo para continuar con su trabajo.

Hansen, por último, se enteró del galardón mientras desayunaba. Nacido en 1952, el profesor de Chicago desarrolló un método estadístico que prueba las teorías sobre precios de activos y se centró en los nexos entre los sectores financiero y real de la economía. Hansen expresó su "máximo respeto" por los otros dos economistas premiados. "Muchos de mis colegas han sido gente con un interés muy amplio en la economía y están realmente convencidos de que la economía puede explicar cosas, y hacer entender mejor el mundo real", destacó el académico.

El Nobel de Economía es polémico en algunos círculos porque a diferencia del resto de otros galardones no fue creado en el testamento del empresario Alfred Nobel, sino que se otorga desde 1969 gracias a los fondos que concede el Reichsbank (banco central) de Estocolmo.

También es cuestionado porque la gran mayoría de los galardonados por la Academia de Ciencias sueca fueron estadounidenses, y sólo hubo una mujer en la lista, Elinor Ostrom, en 2009. Esto se debe a que "la comunidad científica sigue dominada por hombres blancos de edad mediana", afirmó Mats Persson, miembro del jurado que concede este premio.

Como el resto de los premios, la ceremonia de entrega será el 10 de diciembre, en el aniversario de la muerte de Nobel (1833-1896). El galardón está dotado con ocho millones de coronas (unos 1,2 millones de dólares915.000 euros).

El año pasado fue concedido a los estadounidenses Alvin E. Roth y Lloyd S. Shapley, por sus estudios revolucionarios sobre cómo conectar a diferentes actores económicos. «

al assad reclama su premio

El presidente sirio Bashar al Assad reclamó su cuota parte en el Premio Nobel de la Paz, adjudicado la semana pasada a la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ). "Ese premio debería haber sido mío", sostuvo, con ironía, en una entrevista difundida por el diario libanés Al Akhbar, vinculado al movimiento chiita Hezbollá, cuyas milicias apoyan a Damasco en los combates contra los rebeldes. Un conflicto que, según cifras de la ONU, ya dejó más de 100 mil víctimas fatales.

Durante un extenso reportaje, el mandatario recordó que Siria suspendió la producción de armamento en 1997 y aseguró que su uso sólo está previsto como "último recurso" en caso de que el "enemigo" recurra a bombas nucleares. Para Al Assad, sin embargo, el efecto de las armas químicas es más "psicológico" que real. El presidente sirio consideró que existen equipos más eficaces para el ataque y aseguró que las víctimas de gases venenosos pueden ser atendidas con relativa facilidad.

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