Cae a su nivel más bajo la imagen de Obama en EE.UU.

Cae a su nivel más bajo la imagen de Obama en EE.UU.
La respuesta del gobierno al derrame hizo aumentar la desconfianza hacia su liderazgo
WASHINGTON.- La popularidad del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, cayó a su nivel más bajo desde su asunción en enero de 2009, según una encuesta de The Wall Street Journal y NBC News , que mostró que luego del catastrófico derrame de petróleo en el Golfo de México, los estadounidenses han perdido confianza en su liderazgo.

La encuesta, realizada a 1000 personas entre el 17 y el 21 de junio, indicó que Obama obtuvo un 45% de aprobación, 5 puntos menos que pocas semanas atrás, lo que significó que por primera vez, con un 48%, fuera mayor el número de personas que desaprueba el desempeño del mandatario norteamericano.

Además, un 49% de los encuestados calificó positivamente a Obama por sus "firmes cualidades de liderazgo", lo que implicó 8 puntos menos que el pasado enero, y un sustancial descenso con respecto al 70% que recibió cuando se convirtió en presidente.

Pero no sólo Obama acusó el golpe. Los congresistas también reflejaron una mala imagen: el 57% de los consultados dijo que preferiría elegir a otro representante antes que reelegir a sus diputados o senadores, un número récord en los últimos 18 años.

La encuesta mostró también la enorme preocupación que existe entre los estadounidenses acerca del derrame de petróleo en el Golfo de México, ocurrido tras la explosión y el hundimiento de una plataforma petrolera alquilada por la compañía BP, y la disminución de la confianza en el manejo de Obama del desastre ambiental que afectó a cuatro estados del país.

Al respecto, la mitad de los encuestados desaprobó la gestión de Obama en el desastre, y el 62% de los encuestados dijo que el país estaba mal encaminado.

Según el sondeo, el derrame cambió ligeramente la actitud de los norteamericanos acerca de la explotación petrolera en alta mar. El 53% respondió que estaba a favor de ampliar la exploración petrolera frente a las costas de Estados Unidos, mientras que en mayo pasado el número ascendía al 60%.

Además, dos tercios de los encuestados dijeron que querían una mayor regulación a las petroleras.

Revés judicial

En ese sentido, la Casa Blanca recibió otro revés judicial en su intención de dejar en suspenso la revocación de la veda a la perforación petrolera en aguas profundas, que ordenó Obama tras el derrame. Luego de revertir la moratoria el pasado martes, un juez federal en Nueva Orleáns rechazó una solicitud del gobierno de congelar su fallo mientras se define la apelación.

En los dos meses desde que comenzó el desastre, Obama realizó cuatro visitas a la zona del desastre y presionó a BP para que acepte crear un fondo de 20.000 millones de dólares para ayudar a pagar por los daños ocasionados.

Por otra parte, Obama recibió ayer la visita del presidente de Rusia, Dimitri Medvedev, con quien dialogó sobre cooperación económica y comercial, luego de meses de intensos trabajos en el sector de seguridad. Obama manifestó su compromiso para trabajar por el ingreso de Rusia a la Organización Mundial de Comercio (OMC).

"Rusia pertenece a la Organización Mundial de Comercio. Es bueno para Rusia, bueno para Estados Unidos y bueno para la economía mundial", detalló Obama. Las negociaciones al respecto se extienden desde hace años, prácticamente sin resultados.

Tras una mañana de intensas reuniones, Obama y Medvedev compartieron un almuerzo en un restaurante de hamburguesas en Virginia.

Agencias Reuters, AFP, EFE y ANSA

CRITICA TALIBANA POR EL RELEVO DE McCHRYSTAL

KABUL (Reuters).- Luego del abrupto cambio de comandante de la coalición internacional en Afganistán, la insurgencia talibana dijo ayer que el presidente Barack Obama había destituido al general Stanley McChrystal para evitar la culpa por los errores políticos. "La estrategia de Obama es un fracaso, pero él es un tramposo al lavarse las manos con McChrystal para mantener su propia imagen", dijo un comunicado talibán, que agregó que el general David Petraeus -reemplazante de McChrystal- no era tan inteligente como su antecesor e incluso cuestionó su salud, al recordar su desmayo durante una sesión en el Congreso la semana pasada.

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