Nisman y un final inesperado

El fiscal habría muerto a media tarde del domingo. Investigan si hubo algún tipo de inducción o instigación al suicidio. La fiscal Viviana Fein dijo que no hubo "intervención de terceras personas en la muerte del fiscal".

Solo los madrugadores y trasnochadores tuvieron la primicia de la sorpresiva muerte del fiscal Alberto Nisman; el resto -cerca de las 3 de la mañana del lunes- creía ingresar a una pesadilla sin retorno, mientras la noticia se instalaba en los canales de televisión. El fiscal, que ayer debía presentase a brindar testimonio en la Cámara de Diputados, sobre por qué había imputado a la presidenta Cristina de Kirchner y a altos funcionarios del Gobierno, por encubrimiento en la causa AMIA, faltaría a la cita.La noticia, que en principio había sido lanzada por el diario Buenos Aires Herald, en el sentido de que algo raro estaba sucediendo en el departamento de propiedad del fiscal Alberto Nisman en la zona de Puerto Madero, no tardaría en confirmarse. A pesar del hermetismo, con el paso de las horas se fue conociendo la información: el fiscal, que en los últimos tiempos había tenido a maltraer al Gobierno, apareció muerto en el baño de su propiedad. De a poco se fueron armando los eslabones del triste suceso que conmovió a todo el país y que alcanzó repercusión internacional, no solo en las redes sociales sino también en los principales medios del mundo. El magistrado fue encontrado con un tiro en la sien derecha efectuada con una pistola calibre 22 que se la habría prestado un amigo, empleado de la fiscalía. Por la coagulación de la sangre, los investigadores consideraban que la muerte había ocurrido muchas horas antes del hallazgo. La aseveración sobre la "no intervención de terceros" fue sostenida en un comunicado dado a conocer a través de la Procuración General de la Nación por la fiscal de la causa, Viviana Fein, quien aguardaba los resultados de más pericias para saber si tenía pólvora en las manos, como sucede en los casos de suicidio.15 horas: esta fue la hora aproximada del día domingo en que se produjo la muerte de Alberto Nisman. El cuerpo presentaba un orificio de bala en el parietal derecho.

La muerte de Nisman fue descubierta, en su departamento del piso 13 de la torre Le Parc, en el barrio de Puerto Madero, cuando los custodios alertaron sobre la falta de respuestas a los llamados y advirtieron que los diarios del domingo estaban aún tirados en el palier. Curiosamente, esos diarios habían sido el principal aliado del juez en la lucha, desde que había empezado a mostrar las cartas de su investigación.En el otro extremo, más precisamente en la Casa Rosada, existió preocupación y se monitoreaban todos los títulos que los medios publicaban al respecto. "La orden fue salir a hablar con claridad y firmeza", aseguró una fuente ligada a Casa de Gobierno. Sin dudas que, más allá de especulaciones, críticas y distintas posiciones, la verdad aprovechó el desconcierto y se escapó sigilosamente entre la fina arquitectura de Puerto Madero.

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