Das Neves: “Viene un sinceramiento del Peronismo Federal”

El gobernador de Chubut cree que su espacio no se desintegrará, pero considera necesario un cambio de estrategia y duda que el acuerdo del reutemismo y el kirchnerismo en Santa Fe tenga buenos resultados.
El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, viajaba en avión cuando el senador santafesino, Carlos Reutemann, difundió el comunicado anunciando su renuncia a la mesa de conducción del Peronismo Federal, y aunque se enteró de la decisión ya por la noche del miércoles, no lo sorprendió. El chubutense confía en que Reutemann continuará formando parte del Peronismo Federal. Pese a que cree que el espacio no terminará desintegrándose, cree necesario un cambio en su estrategia y que quienes están identificados con “los 90” se hagan a un lado.

—¿Cree que el alejamiento de Carlos Reutemann es un primer paso que podría finalizar en un acercamiento con el kirchnerismo?

—El Lole dijo que se va a quedar en el Peronismo Federal. Lo que va a hacer ahora es optimizar su tiempo en la definición de candidatos en Santa Fe.

—¿No cree que, para que el peronismo obtenga una victoria en su provincia frente al socialismo, necesita un peronismo unido con el kirchnerismo incluído?

—Yo no conozco el escenario, pero hablo con muchos dirigentes de Santa Fe y me explican que reunir a Obeid y a Rossi, en donde uno aporta un 30% de los votos y otro un 10%, es una suma matemática que da un 40% irreal, porque ese 10% de Rossi es el mismo porcentaje o más que dejan de votar a Obeid por irse con el kirchnerismo.

—¿La partida de Reutemann puede terminar con la desintegración del Peronismo Federal?

—El Lole genera expectativas, aunque esté dos o tres meses sin hablar, arma un gran agitación, pero lo que se va a producir ahora es un sinceramiento en la conducción del Peronismo Federal. La gente no quiere dirigentes que formaron parte del pasado y que son identificados con los 90. Hay algunos que ya tuvieron sus oportunidades y que ahora deben dejarle el lugar a otros, pero en la política escasea la generosidad.

—¿Ese sinceramiento significa dejar a algunos afuera o que bajen el perfil?

—En el peronismo no se hace casting. El peronismo es una puerta giratoria de la que entran, salen y vuelven a entrar. No podemos manejar el derecho de admisión, salvo que haya un líder natural, pero de ahí que aparezcan como candidatos es inadmisible. Van a programas de televisión a hablar de la pobreza y la desocupación, pero la gente le va a preguntar: “¿Usted de dónde viene? ¿Qué hizo para combatirla cuando estuvo en el poder?”. Nadie los está echando a casa, pero que se ubiquen en el vagón que corresponde, porque todavía no se sabe quién va a manejar la locomotora, pero sabemos quiénes ocupan el primer vagón.

—En las últimas reuniones ya había dos sectores diferenciados que discutían fuertemente cómo seguir...

—Se discute porque en el espacio se dio una construcción colectiva. En el kirchnerismo no se discutía porque había un jefe, pero hoy las discusiones se están dando en todos los partidos. En la última reunión en lo de Adolfo Rodríguez Saá nos quedamos tres horas en las que discutimos fuertemente, pero a mí no me preocupa discutir, prefiero hacerlo a juntarnos a hablar pavadas. La discusión es necesaria.

—¿Cree que el Peronismo Federal va a llegar unido a las elecciones internas?

—Hoy está el kirchnerismo sin Kirchner y el Peronismo Federal sin uno de los conductores que más valoración tenía. Falta mucho tiempo y las discusiones van a continuar, tanto entre nosotros como en el kirchnerismo, en el radicalismo y en el resto de los partidos. Los escenarios políticos finales se van a conocer en marzo.

—¿Pueden seguir sumando gente mostrando estas diferencias?

—En el medio del oficialismo y nosotros no solamente están los intendentes del Grupo de los Ocho, también hay otros intendentes de otras provincias, legisladores, gobernadores y gremialistas en todo el país que estoy convencido de que, con algunos gestos que demos, un alto porcentaje de estas personas podrían sumarse al Peronismo Federal.

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