Los dirigentes que ahora discutirán condiciones para pacificar el país con el gobierno de Santos dejaron mal parado al ex mandatario, que se muestra ferozmente opositor al diálogo que ponga término a la lucha armada.
Los guerrilleros colombianos Andrés París y Sandra Ramírez –integrantes del grupo negociador que a partir de octubre comenzará un diálogo de paz con el gobierno de Juan Manuel Santos– dejaron mal parado al ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), al revelar que al final de su segundo mandato, cuando parecía más obstinado en aniquilar a los grupos rebeldes, buscó un acercamiento con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y allí se abrieron los contactos consolidados ahora por Santos, a quien definieron como "un hombre realista". Uribe es, hoy, el mayor detractor del diálogo.
Los dirigentes de las FARC hablaron en La Habana, Cuba, con un corresponsal del diario El Espectador, de Bogotá, que publicó un adelanto de la entrevista en su página web. Cuando se les preguntó específicamente si Uribe los había contactado en algún momento, Ramírez respondió sin vacilar: "Sí, claro, por supuesto." Según la mujer –ex compañera sentimental del fundador de las FARC, Pedro Antonio Marín, "Tirofijo", y una de las figuras más respetadas en la organización guerrillera–, los funcionarios que hicieron el enlace en nombre de Uribe son parte del actual grupo negociador de Santos.
En concreto, citó a Frank Pearl, quien fue Alto Comisionado para la Paz con Uribe y hoy es ministro de Ambiente y Desarrollo e integra, además, el equipo que adelantó las "conversaciones exploratorias" con las FARC. Sandra reconoció que en épocas de Uribe el contacto se frustró "por su política guerrerista, que llegó incluso al extremo de negar la existencia misma del conflicto".
Por su parte, Andrés París destacó que si bien la guerrilla y el gobierno llegan a la mesa con posturas enfrentadas, en el proceso con Santos se han acordado puntos de diálogo que definió como una "gran coincidencia". En el llamado "Acuerdo general para la terminación del conflicto" se los enuncia así: desarrollo rural y mayor acceso a la tierra; garantías a la oposición política y participación ciudadana; fin del conflicto armado; búsqueda de una solución al problema del narcotráfico; y derechos de las víctimas.
Cuando se hizo público el inicio formal de las negociaciones, Uribe las calificó como una "bofetada a la democracia", y ayer mismo rechazó desde su cuenta de Twitter que dos generales en retiro vayan a formar parte del equipo negociador del gobierno. Mientras Santos argumenta que quienes van a negociar son "los enemigos" de las FARC, los que lucharon en el terreno –en referencia al ex militar Jorge Enrique Mora y el ex policía Óscar Naranjo–, Uribe dice que "el gobierno pone a nuestros soldados y policías en un pie de igualdad con los terroristas".
En cuanto a la valoración que la guerrilla hace del presidente, París dijo que "Santos es un hombre más realista" al que, sin embargo, le falta el espíritu de mayo de 1968, cuando los estudiantes franceses decían "seamos realistas, hagamos lo imposible". «
Efe
Queja
Uniformados
Uribe protestó por la designación de militares al frente de la delegación negociadora de Santos.


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