Le negaron a la oposición acceder a la versión taquigráfica de la aprobación de la Tarifaria y hubo escándalo

El bloque opositor dijo que se “intentó por todos los medios ocultar” el texto que probaría que la ordenanza es “nula”. Pese a las quejas de ECO, el oficialismo impuso su mayoría y aprobó el expediente, que no estaba en el recinto.

La sesión del Concejo Deliberante fue ayer un escándalo. La oposición denunció que se les negó el acceso al expediente de la versión taquigráfica de la sesión en la que se aprobó el polémico proyecto de la Tarifaria y que, según los ediles, daría prueba de la irregularidad que se cometió al probar la suba de tasas sin la presencia de la oposición.

El oficialismo, en tanto, buscó por todos los medios minimizar la cuestión y, entre gritos y pases de factura, aprobó el expediente, que ni siquiera estaba en el recinto.

El bloque de la oposición tildó de “vergonzosa” la actitud del oficialismo y explicó que las versiones taquigráficas siempre son enviadas al correo de cada edil para su análisis, pero en esta oportunidad, al menos ellos, no recibieron nada.

El concejal Noberto Ast (ECO) dijo que “no se les permitió al cuerpo de taquígrafos mostrar las versiones taquígraficas de las sesión en que se aprobó la Tarifaria”.

“He solicitado cuatro veces poder ver el expediente, pero la secretaría me lo ha negado y no entiendo por qué”, agregó.

En tanto, el concejal José López Desimoni dijo que “se avasalló el derecho de los concejales y así se lesionan las instituciones”.

Mientras la oposición exponía sus quejas, el oficialismo se burlaba con epítetos irreproducibles.

En medio del escándalo, el único que pidió la palabra para defener al oficialismo fue el concejal José Luis Gálvez (Partido de la Victoria), pero solo para criticar a la oposición por haber abandona el recinto en medio del tratamiento del proyecto de acutualización tarifaria.

El edil citó a un experto jurídico para decir que los concejales que abandonaron la sesión debían dejar sus cargos.

Quien recogió el guante fue el concejal Gabriel Romero (Libres del Sur), que le pidió a Gálvez que se informara de los términos jurídicos a los que se refirió. “Por favor, lea un diccionario jurídico para saber cuál es el significado de contumacia”, dijo.

Gálvez le respondió: “No daré lugar a algo sin significación”. Y lanzó una chicana: “Nosotros, por suerte, tenemos candidato a presidente”.

Mientras esto sucedía, los concejales intercambiaban críticas sin que la presidenta, Mirian Coronel, pudiera poner orden.

Para calmar las aguas, Coronel acudió a los timbrazos, que sólo despertaron carcajadas en el púbico presente.

Fue entonces cuando el concejal Claudio Polich (UCR bloque Raúl Alfonsín), pidió por favor poder ver el expediente de las versión taquigráfica.

Ante el pedido, Coronel y el secretario del Concejo, Justo Estoup, se miraron sin saber qué hacer y un poco sonrojados; después de varios minutos, accedieron a la solicitud del concejal.

La sorpresa fue mayor al percatarse de que el expediente no estaba en el recinto. Estoup debió salir y traerlo.

“Esto es realmente una vergüenza. El oficialismo pretende que aprobemos un expediente que no vimos y además no estaba en el recinto”, se quejó Polich.

“Esto es una irregularidad sin precedente y, por la torpeza del oficialismo, vuelven a poner en el centro de la escena un polémico proyecto como el de la Tarifaria”, agregó.

Mientras el concejal intentaba hablar, el edil Agustín Payes (PJ) intercambiaba insultos con Desimoni.

Fue entonces cuando Polich pidió a la presidenta que pusiera orden y que impidiera tanta falta de respeto. En reprimenda, Coronel le recordó, entonces, su frustrada intención de acceder a la presidencia del cuerpo este año. “Algunos quisimos ser presidente y no pudimos”, dijo.

Pese a todo el escándalo, el oficialismo impuso su hegemonía y logró aprobar el expediente sin que la oposición haya podido siquiera hojear el texto.

Según ECO, en la versión taquigráfia consta que la aprobación de la Tarifaria violó el reglamento del Concejo, pues los ediles se retiraron del recinto antes de la votación final, por lo que, dicen, la ordenanza es “nula”.

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