De Narváez adujo a último momento “problemas personales” que lo imposibilitaban acercarse al mitin massista, argumentos que fueron mirados de reojo por los intendentes que sospechan una fuga del “Colorado” al PRO.
Durante el encuentro realizado este lunes por la noche en Rincón de Milberg (distrito de Tigre), el precandidato presidencial del Frente Renovador, Sergio Massa, posó junto a las mujeres de su espacio con los carteles alusivos a la movilización contra la violencia de género #NiUnaMenos, para luego pasar a un encuentro con intendentes renovadores en búsqueda de “Ni una fuga más”.
No obstante, cumplir con esta última consigna sigue resultando una empresa difícil, al menos si se considera que a dicha reunión con alcaldes, para diseñar los pasos a seguir fundamentalmente en la campaña bonaerense, brilló por su ausencia quien, hasta el momento, es el precandidato a la Gobernación predilecto del tigrense: Francisco De Narváez.
Más allá de haber sido esperado por la comitiva massista, el “Colorado” adujo a último momento “problemas personales” que lo imposibilitaban acercarse al mitin, argumentos que fueron mirados de reojo por más de uno de los intendentes que ya empiezan a desconfiar de un futuro e inminente acuerdo del diputado-empresario con el jefe de Gobierno porteño Mauricio Macri.
De acuerdo a lo señalado a NOVA por fuentes confiables, algunos de los alcaldes presentes en el encuentro con el tigrense (sobre todos los pertenecientes a la Primera Sección Electoral) pusieron sobre la mesa su malestar ante la ausencia de “Alica-Alicate” por dos motivos en particular.
El primero de ellos tiene que ver con que los referentes distritales se quedaron con los reproches atragantados al no poder plantearle cara a cara a De Narváez sus resquemores por el proceder intolerante y patoteril que protagonizó la semana pasada y cómo el mismo dejaba mal parada a la estrategia massista de “resurgimiento” desde el bastión madre del espacio: la provincia de Buenos Aires.
La segunda razón del fastidio se disparó a partir de los rumores que llegaron a oídos de varios intendentes acerca de aparentes comunicaciones que viene entablando el “Colorado” con las huestes del PRO con el objetivo de pegar el salto y transformarse en el hombre de Macri dentro el terreno bonaerense, en detrimento de una María Eugenia Vidal que, a pesar de haber levantado algunos puntos en las encuestas, lejos está de tener un marcado nivel de conocimiento en el electorado provincial, sobre todo en los distritos del interior.
Y esas versiones se reforzaron aún más a partir de la inesperada ausencia del precandidato a la Gobernación que, de efectivizar su fuga, dejaría al FR con Mónica López como única candidata, aspecto que preocupa ya que a la legisladora provincial la observan como una buena “sparring” para medir a De Narváez en las PASO pero no como la dirigente que tenga que protagonizar la “pelea de fondo”.
Por lo pronto, el tigrense buscó avanzar con los 18 intendentes presentes en una estrategia de relanzamiento que tenga su punto de despegue en la provincia de Buenos Aires. ¿Se subirá De Narváez a ese avión o confirmará las sospechas de varios alcaldes y emigrará al PRO?





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