El impacto de la devaluación se dividió en 4 meses. Ya subió 13% entre febrero y marzo. Restan dos “cuotas”: abril y mayo.
El ejemplo más claro es el de los combustibles líquidos, que seguirán subiendo en los dos próximos meses por el efecto del brusco desfasaje de la moneda norteamericana del pasado verano.
En efecto, en los primeros días de abril y, luego, en mayo, todas las naftas y las variedades de gasoil que vende la petrolera YPF (la que detenta el 60 por ciento del mercado) subirán de la misma forma que lo hicieron, por la misma causa, en febrero y marzo.
Será, en promedio, de un 5,4 por ciento el mes que viene y del 3,8 por ciento en mayo.
Entre febrero y marzo, las dos subas consecutivas fueron del orden del 6 por ciento cada una.
Causa verde. La razón de las subas no es otra que el incremento del valor del petróleo. La devaluación hizo que el barril de crudo se apreciara un 23 por ciento, de la misma manera que los costos de las petroleras.
Por esto, se hizo “un acuerdo en febrero entre el Gobierno nacional y las petroleras y se acordó un sendero de aumentos, de febrero a mayo, para acomodar los precios por la devaluación del dólar”. Las palabras pertenecen a Raúl Castellano, directivo de la Federación de Expendedores del Centro de la República (Fecac). En diálogo con Día a Día, Castellano confirmó que “esta semana (por la que comienza ahora) habrá otra suba, del orden del 5,4 por ciento”.
Por su parte, dijo que en mayo el aumento será menor, “de aproximadamente el 3,8 por ciento”.
Por su parte, en declaraciones a un medio rosarino (Radio LT2), el titular de la filial de Shell en la Argentina, Juan José Aranguren, dijo esta semana que “los aumentos de estos meses del precio de la nafta se relacionan con la devaluación registrada a principios de año”.
Según el CEO de la petrolera holandesa, lo que se hizo fue amortiguar el impacto “gracias a un acuerdo que propició el Gobierno nacional entre las provincias productoras de petróleo y las empresas refinadoras”.
La decisión fue no trasladar todo el incremento al bolsillo de los consumidores de una sola vez, y se pactó un aumento escalonado que, de mantenerse estable el tipo de cambio, culminaría en mayo.
Esa promesa fue la principal razón por la que Shell retrotrajo el primer incremento del 12 por ciento que había decidido apenas se produjo la devaluación.
Para arriba. Con el incremento de abril y de mayo (que juntos superarán el 9 por ciento), la nafta súper en las estaciones de YPF llegará a 12,50 y la premium rozará los 14 pesos. El gasoil D-Euro llegará a 13 pesos y el D-500, a 10,50 pesos.
Raúl Castellano
Expendedores de combustibles
"Se hizo un acuerdo en febrero entre el Gobierno nacional y las petroleras y se acordó un sendero de aumentos, de febrero a mayo, para acomodar los precios por la devaluación que se produjo del dólar".
Sin freno
A los aumentos provocados a partir de la devaluación, que son los que se produjeron en febrero (6%) y marzo (6%) y se producirán en abril (5,4%) y mayo (3,8), hay que sumarle los dos del 1º de enero. En esa fecha se dieron dos subas consecutivas en pocas horas. Uno de los aumentos fue decidido por la propia petrolera estatal (que imitaron sus competidoras) y el otro fue producto de la suba de la Tasa Vial que impuso el Gobierno de Córdoba.

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