Naftas: escasez y desesperación de conductores en las estaciones

“Nos piden que les llenemos el tanque, aunque terminen cargando 10 pesos”, comentaron desde las bocas de expendio. Todos quieren que se normalice la situación
Los problemas de escasez de combustibles afectan sin distingo a las estaciones capitalinas, más allá de las banderas, precios y productos ofrecidos. Desde la Cámara que nuclea a los empresarios del rubro advirtieron que la situación se tornó crítica en julio y prueba de ello es el “día a día” que atraviesan los expendedores locales.

En razón de ello, este medio brindó una recorrida por algunas estaciones y a simple vista se pudo observar el constante “peregrinar” de los conductores, a la búsqueda de unos buenos litros que les garanticen el desplazamiento en un contexto que a todas luces parece desbordado.

“Hay una suerte de psicosis social, que lleva a que mucha gente venga desesperada y nos pida que les llenemos el tanque todos los días. Muchas veces terminan cargando 12 o 15 pesos, pero todo eso es por temor a que la situación se desborde y haya desabastecimiento total”, comentaron desde una Shell, ubicada en Armenia y Estados Unidos.

En esa estación un camión descargaba 37 mil litros de hidrocarburos. Sus propietarios comentaron que hacía un par de días que estaban sin productos.

A los pocos minutos del arribo del cisterna, muchos conductores hacían fila para abastecerse.

“Ves, mirá cómo vieron el camión y de pasada ya vienen varios a cargar nafta. Hay mucha desesperación en la gente”, indicó el propietario de esa franquicia, Ernesto Romero Bieber.

Por otra parte, desde la YPF de la Rotonda Poncho Verde señalaron que “nuestros clientes saben en qué horario tenemos combustibles, se trabaja el día a día”. En esa boca de expendio ayer por la tarde sólo contaban con gasoil, una postal que se repite cotidianamente y que al parecer ya tiene acostumbrados a sus habituales clientes.

En tanto, en la Petrobrás de Armenia y Ontiveros señalaron que estaban vendiendo a buen ritmo, tras un par de días “muertos” por la falta de distribución.

Allí trabajadores rurales compraban cientos de litros de nafta y gasoil. “No vendemos cupificado, así que tenemos muchos clientes que cargan buena cantidad, pero igual siempre nos quedamos sin naftas, porque el problema es que no nos mandan las cargas suficientes”, precisaron.

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