Una nueva caravana se manifestó ayer por la madrugada en las calles de la capital. Como resultado de su recorrida robaron un espaldar a una comparsera de Ará Berá.
En total, unos 200 motociclistas sin control pasaron varias calles recorriendo desde el 17 de Agosto, Cazadores Correntinos, avenida Armenia, Teniente Ibáñez y del Cuarto Centenario, entre otras zonas, y en una de las inmediaciones una familia que volvía de los carnavales capitalinos denunció que se robaron espaldares de comparseras de Ará Berá.
Cerca de la una de la madrugada, sólo por mencionar un ejemplo, una bandada de motos pasó por la calle Güemes sin respetar un solo semáforo, desde inmediaciones del Shopping local hacia el barrio Laguna Seca; muchos de los motociclistas iban sin cascos y sus móviles no tenían luces. En todos los casos pasaban a más de 40 kilómetros, haciendo caso omiso a cualquier norma vial establecida.
Florencia Romero (madre de la afectada) dijo que sospecha de fanáticos de un grupo de cumbia local y que realizó la denuncia correspondiente, no obstante hasta el momento las indumentarias no aparecen.
En tanto, el director de Tránsito de la Municipalidad de la ciudad, Walter Parissi, admitió a época que “hasta el año pasado en virtud de los acuerdos que se llevaron a cabo entre los grupos de cumbia y el Municipio estos movimientos estaban controlados; hoy en día lamentablemente se les dio alas y la gente es víctima de los desmanes y actos delictivos de estos seguidores”.
El caos vehicular cuando esta marea de motociclistas se hace presente es ineludible; al hacer alusión al mismo y el control sobre los más de 200 motociclistas, Parissi indicó que “yo tengo a disposición los inspectores que pueden hacer los controles y secuestrar la motos que no estén con papeles al día, pero quién me da la seguridad para mis inspectores porque es sabido que muchos de ellos están armados” y agregó: “Es imposible que sólo los inspectores procedan ante estas personas; si así lo hiciera estaría poniendo en peligro sus vidas”.
Al mismo tiempo aseveró que “ninguno de los acuerdos que se habían llevado adelante tiempo atrás se está respetando”.
Un problema de larga data
Cabe recordar que las caravanas de seguidores se iniciaron a fines del 2008 y principios de 2009. Desde su aparición fueron siempre un problema para la sociedad ya que en varias oportunidades generaron disturbios en la vía pública, rompieron vidrios de vehículos, ocasionaron accidentes de tránsito, peleas e incluso hubo personas muertas por tales motivos.
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