El porta contenedores llegó el lunes pero esperará hasta el viernes. Las empresas ya quieren exportar con los nuevos beneficios. Solo la eliminación de los derechos representa unos 50 millones de dólares para empresas exportadoras en el 2016.
La empresa Moscuzza completó 42 contenedores con 24 toneladas de mercadería de origen pesquero y estaba dispuesta a cargarlos en la cubierta del “Henriette Schulte”, el porta contenedor de la naviera MSC, que por estas horas está amarrado frente a las costas de la ciudad.
Pero el barco deberá esperar unas horas más porque nadie quiere subir la carga y perder el beneficio de la quita de impuestos. Como los derechos se pagan antes de exportar, la empresa quiere que sean las primeras mil toneladas que circulen sin retenciones, el impuesto que a principios de semana anunció el presidente Mauricio Macri le quitaría al agro y a las economías regionales.
Prat Gay anunció en las últimas horas que este jueves saldría publicado en el Boletín Oficial y eso apuraría la consolidación de la carga. Moscuzza no quiere que sean las últimas que pagan el tributo. Ni nadie en el puerto, claro. Por eso pidieron a la naviera si puede aguardarlos hasta el viernes. Los directivos aceptaron con mala cara pero se quedan a la espera.
Para la actividad pesquera las retenciones nacieron con un carácter “temporal” desde la Resolución 16 del Ministerio de Economía, allá por el 2002 y tuvieron como objetivo atemperar los efectos de la devaluación que le siguió al fin de la Convertibilidad. La temporalidad, con breves intervalos, se prolongó por más de una década.
Las mil toneladas de Moscuzza, las que no quiere consolidar con impuestos bien podrían componerse de 500 toneladas de merluza congelada interfoliada, 350 toneladas de langostino y 150 de calamar. Todos estos productos pagaban el 10% de retenciones como pescado entero.
Hasta el 30 de septiembre, el precio promedio de la merluza comercializada al exterior fue de 2508 dólares. El precio del langostino medio alcanzó los 6377 dólares y por el calamar se pagaba 1100 dólares la tonelada.
Suponiendo que Moscuzza exporta a estos valores, la carga que despachara rumbo al puerto de Navegantes en Brasil tiene un valor de 3.650.000 dólares. La duda germina porque para esquivar la presión tributaria del gobierno, es frecuente que las empresas subdeclaren el valor de las exportaciones. La diferencia, por canales informales. Artilugios al margen, en un solo envío la pesquera puede ahorrarse más de 350 mil dólares de impuestos. Moscuzza es uno de los principales despachantes de pescado refrigerado del puerto junto con Solimeno y Valastro.
La cifra sirve para mensurar el impacto que tendrá para el sector exportador local dejar de pagar eltributo. Pero hay otros datos tangibles del impacto que tendrá la medida en las calles del puerto. El sábado se fue el “Tabago Bay” de Maersk con 50 contenedores en cubierta y dejó 100 vacíos. Una cifra normal para esta época del año.
El Henriette Schulte llegó a rada el lunes con tiempo para esperar que aumenten los enchufes ocupados en bodega. Tras el anuncio oficial en las empresas comenzaron a averiguar cuándo entraba en vigencia para despachar libre del impuesto.
“Hay carga, podríamos duplicar lo que subimos al Tabago”, confió un directivo de la Terminal de Contenedores. Si no será en este, será en el próximo. Las navieras están llegando, intercaladas, todas las semanas.
Pese a las cifras que representa la quita de impuestos –se calcula en unos 50 millones de dólares anuales para todo el sector en Mar del Plata- desde CaIPA, la cámara de las empresas integradas con buques y frigoríficos- siguen reclamando el sinceramiento del tipo de cambio.
“Ahora vendemos a $10 pero nuestros costos están atados al de $15. Sin rentabilidad no hay industria posible”, aseguró Fernando Rivera, el presidente de la cámara patronal. Al cierre de esta columna se anunciaba el fin del Cepo, la devaluación del peso y el sueño hecho realidad de los exportadores pesqueros.
Entre los frigoríficos exportadores eligen ver el vaso medio lleno. “Es el punto de partida, el primer paso hacia la recuperación de la competitividad”, dijo Ciro D'Antonio, uno de los referentes del sector, que vislumbra un primer semestre auspicioso y pide conocer las variables inflacionarias que imagina el nuevo gobierno y el techo que tendrán las paritarias con los sindicatos.Por ahora la quita impositiva afecta a los últimos eslabones de la cadena, pero deja engranados a los primeros. Los buques pesqueros siguen destinando entre un 19% y 27% del combustible parael mantenimiento de… autopistas, a través de la Tasa al gas oil.
Un barco de 2 mil cajones consume entre 20 y 25 mil litros para completar una marea, con un consumo diario, más o menos, de 1750 litros por día. “Nos cobran la tasa para después devolverla, a los 6 meses… un disparate”, reconoció Diego García Luchetti, de la Cámara de Armadores.
Estos días de anuncios y acomodamientos a los nuevos cargos ha impedido a los referentes sectoriales poder sentarse con las nuevas autoridades. “Tommy (Gerpe) es un buen pibe, honesto, que sabe lo que necesita el sector; todos estamos esperanzados en que pueda resolver los problemas”, lo defendió un gerente de ventas de una empresa local, compañero de aventuras en el exterior, cuando el funcionario comercializaba langostino para el Grupo Pannati.
Nadie en la pesca tiene el optimismo de Cameco, la cámara marplatense de empresas comerciales. Su Presidente anunció que la medida promovería el empleo de manera inmediata. “Entendemos que esta medida será un estímulo a la actividad”, dijo Juan Gutiérrez.
“Esto no alcanza sino viene acompañada de un paquete de medidas”, reiteró Rivera, quien advirtió la necesidad que Mar del Plata sea incluida en el esquema de reembolsos aplicados a los puertos patagónicos por decisión de Cristina.
“Nosotros tenemos que ir a pescar a más de 45 horas del puerto. Eso no lo sufre la flota que opera en puertos patagónicos, que van y vienen en el día”, argumenta Rivera. “Podrían compensarnos la distancia a la zona de pesca”, agregó.
No le será fácil a Rivera mantener esos pilares para reclamar los reembolsos. Las mayores concentraciones se encuentran al borde de la zona de veda, lejos del puerto marplatense, justamente por el desmedido esfuerzo pesquero que han aplicado, particularmente, los armadores que representa el Presidente de CaIPA.
En una de las últimas actas del Consejo Federal Pesquero, se fijó en 320 mil toneladas la captura máxima permisible para la merluza hubbsi. Calcando el mismo esquema del 2015, se establecieron 290 mil toneladas para el stock sur y 30 mil para el norte. El fundamento de la decisión tiene condimentos de ciencia ficción. El Inidep hace 22 meses que no realiza campañas de investigación por el reclamo del personal embarcado. Pero si el dólar pasa a $14,50, como se especula, a pocos les importará saber el estadio biológico de la merluza. Ya tienen motivos sobrados para brindar en Noche Buena.

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