La imagen del juez de Faltas Municipal, Alejandro Ferrari, bebiendo un sorbo de champagne junto a ministros del gabinete del gobernador Claudio Poggi en uno de los palcos vip´s del Carnaval de Río en Potrero de los Funes, parece haber confirmado las sospechas de la Intendencia puntana: la connivencia entre el magistrado y el gobierno provincial.
Esta imagen apuró la acusación del asesor letrado, Ricardo André Bazla, que será presentada en los próximos días ante el Concejo Deliberante. La denuncia que hace el municipio contra Ferrari para alentar el juicio político "es por mal desempeño de sus funciones". Incluso, habría una denuncia por cohecho que se refiere a los funcionarios públicos que recibieron dinero para realizar o no dejar de hacer algo.
Nunca fue buena la relación entre el tribunal y el municipio. El desalojo de los cadetes de policía que protestaban en la Plaza Pringles, -días antes del inicio del carnaval-, ordenado por Ferrari crispó aún más los ánimos. Bazla asguiró que el juez actuó por fuera de sus competencias.Si prospera el pedido de juicio político, y los concejales prueban las acusaciones, el magistrado deberá ser destituido.

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