Los funcionarios dijeron que “no se busca crear un nuevo impuesto”, y que el espíritu del proyecto es la redistribución de “más justa y equitativa de la carga impositiva”. Los privados pidieron que se elimine la “movilidad” que se le pretende dar a la tasa de Seguridad e Higiene.
Durante el encuentro, los empresarios pidieron explicaciones sobre un punto en particular de la iniciativa: la modificación de la estructura de la tasa Seguridad, Inspección e Higiene. Actualmente esta tasa tiene un monto fijo -que calculado por la cantidad de metros cuadrados que tenga un comercio-. La nueva propuesta es que pase a tener un “valor móvil” que será calculado sobre un porcentaje de las ventas (el tres por mil sobre los Ingresos Brutos).
Desde la Asociación de la Producción, la Industria, y el Comercio de Corrientes (APICC); la Federación Empresarial de Corrientes (FECORR), la Federación Económica (FEC), la Sociedad Rural, la Cámara de la Construcción, y otras entidades que defienden los intereses privados vienen criticando este ítem del proyecto.
Los empresarios dicen que la Comuna pretende crear “un nuevo impuesto”, para el que no tiene facultad -sobre Ingresos Brutos-, por el que ya le pagan a Renta de la Provincia. Y que el municipio pretende hacerse de recursos “de una manera muy facilista”.
A pesar de los fuertes cruces mediáticos y de la polémica anticipada que generó la iniciativa tributaria del municipio, empresarios y funcionarios dialogaron ayer en buenos términos.
Tal como adelantó época, los privados le pidieron al Secretario Economía que no presente el proyecto impositivo al Concejo Deliberante, hasta que no sean incluidos algunos planteos que hace el sector. Pero no obtuvieron una respuesta positiva.
Entonces los representantes comerciales solicitaron que se elimine la iniciativa el carácter móvil que se le pretende dar a la Tasa de Seguridad, Inspección e Higiene. A cambio plantearon la alternativa de actualización porcentual para esa carga.
Los funcionarios invitaron a los privados a presentar un equipo técnico para seguir debatiendo, y ver si pueden acercar posiciones sobre este ítem conflictivo. “Estamos dispuestos a seguir dialogando y a recibir contrapropuestas; siempre que sean compatibles con dos aspectos fundamentales: que mejore en la recaudación, y que respete el espíritu de una redistribución más justa de las cargas.
“Lo primero que le aclaramos a los empresarios es que no se trata de un impuesto nuevo, sino de la forma de cobro de una tasa. El hecho imponible sigue siendo el mismo, que es las contraprestaciones que realiza el Municipio a los comercio de la ciudad”, dijo a época tras el encuentro el Secretario de Economía, Lucas Ferrero.
El funcionario ratificó, la Comuna presentará el proyecto al Concejo Deliberante, y que el espíritu de la iniciativa es “aplicar una política impositiva más equitativa, en función a la capacidad contributiva que tengan los comercios. En síntesis: los que facturan más, tendrán que pagar más, y los pequeños y medianos comerciantes seguirán igual o menos incluso, porque pretendemos bajar el piso mínimo de esta tasa”, señaló.
Para Ferrero este nuevo esquema que propone la comuna “naturalmente molestó algunos intereses, sobre todo a los grandes capitales, que tienen un mercado cautivo, que facturan mucho. A esos sectores más concentrados de la economía local. Es un sector minoritario el que se queja”, opinó. Y agregó que la decisión está firme y que van “a recorrer todas las instancias que haya que recorrer, y si tenemos que ir a la Justicia lo haremos también”, aseguró.
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