Los fieles están "esperanzados" en un cambio de la iglesia católica tras la asunción del Papa Francisco.
La procesión, que dio inicio en la Plaza de El Maestro y concluyó en la Gruta de la Virgen del Valle, fue la más convocante de los últimos años, y como se había anticipado desde el Obispado de la diócesis de Catamarca, esto responde por un lado a la gran convocatoria que siempre tiene la Virgen del Valle, pero en esta oportunidad se agregó la asunción al frente de la iglesia católica del Papa argentino Francisco. La particularidad de la movilización de ayer fue la notable concurrencia de niños y jóvenes que llegaron hasta la Gruta. Lo que demuestra el impacto generado entre los fieles el hecho de que el nuevo Papa sea argentino, que además coincide con la necesidad de la feligresía de tener a sus pastores más cerca del pueblo.
En ese sentido, la gente coincidió en que la elección de este Papa genera "esperanza" para cambiar el rumbo de la iglesia.
Adriana, una de las fieles que llegó hasta la Gruta con su hijo, aseguró que "es la primera vez que vengo y lo hice porque después de lo del Papa me dieron ganas de estar más cerca".
A su vez, María, que suele ir todos los años a la procesión, notó que había más gente que años anteriores: "Es maravilloso que el Papa sea argentino", dijo la mujer que vive en la zona norte.
Verónica, que es de La Tablada y confesó haber vuelto luego de algunos años a la peregrinación, aseguró que "el Papa me gusta porque no solo dice las cosas, sino que hace lo que dice, y eso es bueno porque lo vemos con otra esperanza, tal vez las cosas puedan cambiar".
Otro de los fieles que opinó del momento por el que atraviesa la iglesia católica fue Martín, de Villas Cubas, que cree que "si lo dejan hacer todo lo que dice (por Francisco) sería bueno, porque hay mucha gente que necesita de ayuda económica y el vaticano está rodeado de oro".
"En la procesión se notó mucha más participación de la gente", aseguró Marcela Nieva, del Barrio Luis Franco A.
Está claro que los católicos están esperanzados en un nuevo rumbo de la iglesia católica, que esté más cerca de la gente y fundamentalmente una iglesia "pobre para los pobres", como dijo el Papa.
"Seguimos matando a Cristo"
En la homilía de la ceremonia religiosa que presidió monseñor Luis Urbanc, obispo de la Diócesis de Catamarca, se recordó la pasión y muerte de Cristo.
En el mensaje el Obispo destacó que "no es una cosa del pasado, hoy se sigue asesinando a Dios, se mata a Jesús, se lo mata cuando nosotros dejamos de amar, cuando cerramos el corazón al prójimo".
Urbanc aclaró que la lectura de la palabra en la jornada de ayer "no es un relato del pasado, sino que es un crimen del presente y venimos a pedir perdón a Dios, porque hemos matado tanta veces a Jesús. Por eso esta semana santa tiene todo el valor de algo actual, Cristo hoy está siendo crucificado, Cristo hoy está entregando su vida para la liberación de nuestras culpas".


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