Créditos por un valor global de 30.000 pesos fueron entregados durante la segunda semana de febrero por los Banquitos Populares de la Buena Fe de San Pedro de Jujuy, con lo que “nos seguimos sumando a la corriente transformadora de la realidad, más justa y más digna”.
Pero además de la faz económica, la experiencia resulta más abarcativa aún por cuanto los Banquitos Populares de la Buena Fe -en palabras del directivo- “también son una verdadera construcción de ciudadanía, porque se trabaja sobre la responsabilidad y el compromiso de las prestatarias; se apuesta a la libertad y al crecimiento integral, a recuperar el valor de la palabra dada y el compromiso solidario con todos los integrantes del proyecto”.
Desde esos propósitos, ser parte del proyecto “es una oportunidad para demostrar que no somos ‘hijos del rigor’, que nadie tiene que retener dinero, que no hay obligación de participar en marchas y cortes”, remarcó claramente Castanetto, al mismo tiempo de puntualizar que en cambio “se apela a la voluntad transformadora que habita en cada ser humano”, señaló.
UN REQUISITO:
COMPROMISO
Para explicar algunas de las virtudes del modelo, el directivo dijo que “en el primer crédito no se cobra intereses”, a los prestatarios -término que refiere a los beneficiarios- “no se les hace firmar papeles, solamente se les pide fotocopia del documento de identidad y certificado de residencia y un gran compromiso con su vida y con la vida de su familia para emprender con ganas, con esfuerzo, con trabajo el emprendimiento elegido”, subrayó.
Con marcada satisfacción Castanetto indicó que “hasta el momento veintisiete personas ya han recibido su crédito” y con entusiasmo sostuvo que “nos seguimos formando para incidir, transformar, cambiar y construir un país para todos y todas”.
Uno de los casos más recientes es el del grupo “Las Sabrositas”, al que le fue otorgado un crédito en el rubro para desarrollo y/o fortalecimiento de actividades productivas.
“Durante la reunión de estudio -relató el referente- se trabajó la idea de la importancia de la colaboración con las otras personas en el desarrollo personal y comunitario, a través de la parábola ‘Más allá de las olas’. También se aprovechó el encuentro para presentar, discutir y acordar el reglamento que orientará la acción grupal durante un año de ‘travesía’. Fundamentalmente se insiste en la responsabilidad, la participación, la cooperación y el servicio, la escucha y la conexión, las decisiones tomadas mediante consenso, la actitud constructiva ante las crisis y los conflictos, y la vivencia grupal”, explicó.
Al señalar luego otros ejes sobre los que la experiencia cobra cada vez más envergadura, el profesor Castanetto apuntó que “a través de todos los espacios de formación se busca desarrollar el compromiso estructural que supone el trabajo a largo plazo”, lo cual “está en la línea del efectivo cambio social” basándose en “la capacidad de articular la propia acción con otras que busquen los mismos fines, poder llegar al nivel político, en sentido amplio y partidario, entrar en la dinámica reflexión-acción, siempre abiertos a la realidad”.
En los Banquitos Populares de la Buena Fe -dijo finalmente- se promueve el sentido de “trabajar sobre causas generadoras del problema, con cooperativismo, educación socio-política, cambio del modelo económico, etcétera. Todo esto permite alejar de las personas la evasión y/o el semicompromiso, que no aportan soluciones de fondo”, sentenció.
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