Aseguró que hace dos años que atraviesa momentos angustiantes. Señaló que su ex esposo sintió celos y comenzó su calvario. “Me reclamaba que me coloque un hábito religioso, que me haga una santa”, exclamó.
Graciela Morales denunció un nuevo caso de violencia de género. La mujer, a quien a simple vista se le puede observar lesiones, comentó que hace dos años su ex pareja Nelson Pérez dejó la casa por su propia voluntad y, desde entonces, la persigue y amenaza constantemente. Tienen en común dos hijos adolescentes de 12 y 14 años, quienes tienen que lamentarse ver a la madre con golpes, heridas y caminar lento.
Desde 2001 están casados pero ya llevaban varios años de convivencia. Tuvieron momentos buenos y malos como en toda relación.
Pero en estos dos últimos años fue un calvario para Graciela: la mujer aseguró que su ahora ex pareja la agredió sistemáticamente.
“Él trabaja como chofer en una empresa de transporte de larga distancia y hace el trayecto Resistencia-Retiro. Pasa cuatro noches fuera de la casa por su trabajo. Algo sucedió que tuvimos un alejamiento en la relación. Él fue quien decidió abandonar la casa. No me opuse. Pero desde ese 16 de octubre de 2013 comenzó la tortura”, relató Graciela a época.
Visiblemente emocionada, por momentos tiembla y trata de no llorar para continuar con el relato de su historia.
“Agarró sus cosas y fue a San Luis del Palmar, allí tiene a sus familiares. A los dos meses alquiló una pensión, lugar en el que vive solo y en el que lleva a los chicos cuando quiere. Ocurrió que en enero de este año no me los devolvió por 40 días, gracias a la Policía los recuperé. Él los manipula todo el tiempo”, comentó.
“Siempre recibí violencia psicológica, pero el primer golpe me dio en diciembre de 2013 porque fui a buscar unos pasajes para ir a Buenos Aires y estar unos días con mis hijos. Me atravesó el auto, casi me mata. La denuncia me la tomó el oficial en la Comisaría de la Mujer y el Menor. Por un tiempo no me habló, pero si mandaba mensajes al teléfono celular con amenazas que me iba a quitar a los chicos y que los llevaría lejos a Córdoba o a Buenos Aires que por su trabajo lo podrían trasladar”, agregó.
Graciela contó que su ex pareja tiene momentos en que la trata como si fuese una reina que incluye regalos pero, otros días, “es la peor madre, mujer que existe sobre la tierra”. Todo está acreditado por los mensajes que le envía y que los guardó como prueba de tanta violencia.
La mujer señaló que decidió hacer público su caso por una feroz golpiza que recibió el último 1 de mayo. “Tuve que salir de urgencia a la farmacia de madrugada y el estaba en su auto en la esquina. Cuando me di cuenta de su presencia le pedí al remisero que diera la vuelta y me dejó en casa. Sólo recuerdo el momento que me agarró del cabello y me dio golpes por todo el cuerpo, pensé que me mataba”, sostuvo.
“Estoy con miedo. Quiero una restricción para que no pueda ver ni acercarse a sus hijos ni a mí. Nuestras vidas corren peligro con un hombre así. su carácter es muy cambiante que da temor”, aseguró.
“El último mensaje que me envió después de la golpiza fue ‘te voy a prender fuego el auto y si estás adentro mucho mejor’”, narró luego.
Morales radicó cuatro denuncias y varias exposiciones por violencia de género en la Comisaría de la Mujer y el Menor Nº2.
“Tengo esperanzas que vamos a recibir la ayuda que necesitamos”, concluyó.
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