El secretario de la ONU instó a encontrar una solución al conflicto que envuelve a ese país.
El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos (OSDH), con sede en la capital británica, señaló que "el coche bomba estalló en la plaza en momentos de gran concentración de público" lo que provocó una gran cantidad de muertes, heridos y daños materiales. El ataque se produce el mismo día en que el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, afirmó en Nueva York que ya son más de 100 mil los muertos en las hostilidades entre las fuerzas de seguridad nacionales y una insurgencia que busca derrocar al presidente Bashar al Assad.
Las declaraciones de Ban se produjeron antes de reunirse con el jefe de la diplomacia estadounidense, John Kerry, con quien abordó la "terrible situación de Siria". Hasta ahora la ONU hablaba de "más de 93 mil muertos", aunque semanas atrás el OSDH ya había elevado su cálculo a esos "más de 100 mil".
"Tenemos que acabar con esto", dijo el secretario de la ONU sin precisar cómo debía llegarse a ese final. "Las acciones militares deben cesar y es imperativo realizar la conferencia de paz de Ginebra lo antes posible", señaló Ban refiriéndose a una iniciativa impulsada por Estados Unidos y Rusia. Ambas potencias vienen proponiendo desde mayo pasado la celebración de una conferencia internacional en la capital suiza para tratar de hallar una salida política a la crisis siria, pero hasta la fecha los esfuerzos diplomáticos no lograron un acuerdo sobre los términos para acudir a la cita así como sus participantes y su agenda.
Kerry, en tanto, señaló ante los medios que "no hay una solución militar" para Siria, y dijo que el sufrimiento de la población civil obliga a que "todos hagamos un mayor esfuerzo" para encontrar una salida a la grave situación. "Sólo hay una solución política, y eso requerirá de liderazgo para que las partes se sienten a negociar", dijo el jefe de la diplomacia estadounidense, quien reveló que el miércoles habló con su homólogo ruso, Serguei Lavrov, y constató que ambos países mantienen el compromiso de lograr la reunión de Ginebra.
Por otro lado, el visto bueno del Congreso para que Washington proporcione ayuda militar a los comandos sirios que se oponen al gobierno, desató una enérgica respuesta de Damasco. «



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